En una escena del filme Liar, liar (1997), Jim Carrey, cuyo personaje es incapaz de mentir por 24 horas, sale del elevador, se voltea y grita “¡Fui yo!” dejando atrás a cuatro personas tapándose la nariz con gesto de desagrado. Socialmente, la flatulencia o expulsión de gases a través del ano es un acto vergonzoso y repulsivo. Pero también puede ser síntoma de una enfermedad.
“Todos producimos gases, pero normalmente se deben absorber en el tracto intestinal. Cuando hay flatulencia es porque o se produce mucho gas o la persona no lo está absorbiendo”, indica el gastroenterólogo Carlos Tuñón.
El paciente puede tener la sensación o percepción de estar inflamado o “aventado”, y con distensión abdominal.
Una de las principales causas de la hiperproducción de gases es el síndrome del intestino irritable, que representa el 30% de la consulta en gastroenterología, señala Tuñón. “Es una enfermedad que hasta ahora se considera funcional. Si a la persona se le hace un estudio del intestino, este se verá normal, pero tiene un mal funcionamiento. Puede ser que la pared es muy sensible y el movimiento intestinal, anormal. Esto causa diarrea o estreñimiento. Y los gases son más frecuentes cuando hay estreñimiento”.
Incidencia
En las mujeres embarazadas, la constipación suele agravarse debido a la acción de las hormonas sobre la musculatura intestinal y esto empeora los gases. Quienes tienen enfermedad celiaca también pueden sufrir de distensión y gases.
Otra causa frecuente de flatulencia son las intolerancias alimentarias, por ejemplo, a los azúcares (lactosa, fructosa, etc.). Cuando estos no se metabolizan bien, llegan al colon, ocurre la fermentación por las bacterias intestinales y se generan gases.
Algunos alimentos favorecen la producción de gases, entre ellos las menestras, brócoli, coliflor, cebolla, ajo y la leche, que en algunas personas causa intolerancia. Si hay una alteración en la flora intestinal, como sucede en los casos de intestino irritable, también hay hiperproducción gaseosa.
Parte del tratamiento contra la flatulencia incluye disminuir el consumo de alimentos ricos en azúcares. Esta terapia restrictiva dura de 4 a 6 semanas. Cuando la persona se estabiliza va reintroduciendo los grupos de alimentos para determinar cuáles son los que le afectan.
Por otra parte, la no absorción de los gases puede deberse a un proceso inflamatorio intestinal, a que hay algo cubriendo el intestino (pueden ser grasas) y a algunas infecciones, como la de Giardia.
Si usted tiene un problema de gases que afecta su vida personal, o si este se acompaña de otros síntomas, como pérdida de peso, fiebre o pérdida del apetito, Tuñón recomienda ir al médico, a un gastroenterólogo o en caso de que no haya uno cerca, un internista. Estos pueden apoyarse en un nutricionista. No es aconsejable tomar medicinas sin tener un diagnóstico.
