El 30 de noviembre comenzará en París, Francia, la XXI Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP21). A la cita, que terminará el 11 de diciembre, irán los representantes de 195 países, incluyendo Panamá. El fruto de esta reunión marcará el futuro del planeta.
Haciendo un paralelo con el terrorismo, el embajador francés en Panamá, Philippe Casenave, dijo recientemente en un conversatorio con estudiantes de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), que se están “cerrando filas y uniendo esfuerzos entre todos”, para conseguir un acuerdo vinculante.
El exceso de gases de efecto invernadero (GEI) producto de la actividad humana ha contribuido al calentamiento global. Países como Panamá sostienen que la lucha contra el calentamiento y el cambio climático es una responsabilidad común pero diferenciada, porque no todos los países, especialmente los más pequeños y menos desarrollados, son los causantes de las grandes emisiones.
“Se trata de un cambio de paradigma. Hay que cambiar el modelo social y económico, la organización de las ciudades, el modelo para urbanizar y el de energía, el ritmo de producción y consumo. El uso y manejo del agua, de los recursos, de químicos, de los desechos y el reciclaje. Generar un nuevo modelo energético dará nuevas oportunidades para inversiones”, dijo el diplomático. “Estamos todos a bordo de esta gran nave que será la COP21”.
Cómo financiar la mitigación y adaptación al cambio climático en países vulnerables y definir el alcance del acuerdo, serán temas cruciales en las negociaciones.
PROPUESTAS DE PANAMÁ
En su Estrategia Nacional de Cambio Climático, Panamá establece dos líneas principales de acción: una de adaptación, para formar sociedades resilientes al cambio climático; y otra de mitigación, para reducir las emisiones de GEI mediante acciones concretas. Ambas requieren de concienciación, capacitación y la transferencia de tecnología de los países más desarrollados.
DELEGACIÓN PANAMEÑA
Para la COP21, Panamá, que lidera la Alianza de Países con Bosques Tropicales, promoverá los mecanismos de REDD+ para la reducción de GEI generados por la deforestación y usos inadecuados del suelo, a través de actividades de protección, conservación, restauración y manejo de los bosques. Esta propuesta busca integrar a las poblaciones más vulnerables que viven en áreas boscosas, y se negociará su inclusión en el acuerdo final de la cumbre de París.
A través de REDD+ Panamá propone crear un sistema de comercio de emisiones local e internacional. En tanto que la Alianza por el Millón, que consiste en la reforestación a lo largo del país con un millón de árboles, está dirigida a la mitigación.
El acuerdo de París que se espera alcanzar, tratará de incluir a todos los países, a diferencia del Protocolo de Kioto, cuya vigencia se extendió hasta 2020, y que solo imponía obligaciones a los países industrializados.
De acuerdo con la agencia EFE, cerca de 170 países responsables del 95% de las emisiones han remitido a Naciones Unidas compromisos de reducción de emisiones para París. Pese a esas potenciales reducciones, se estima que a finales de siglo la temperatura habrá aumentado 2.7°C.
Algunos países, como Brasil, proponen una revisión cada cinco años de los compromisos en la lucha contra el cambio climático.
