SIDNEY, Australia (EFE).- Nueva Zelanda condenó hoy la decisión del Gobierno japonés de reanudar la caza de ballenas en aguas antárticas y advirtió que esta medida dificulta "la continuidad del proceso diplomático" entre ambos países.
"La decisión de Japón desentona respecto a la opinión internacional. Es una muestra de falta de respeto a las preocupaciones expresadas por los pueblos de Australia y Nueva Zelanda que son aledaños al Océano Antártico", indicó el ministro neozelandés de Exteriores, Murray McCully, en un comunicado.
Japón anunció ayer que reanudará su "caza científica" de ballenas en el Antártico en el verano austral, con el objetivo de investigar el modo de vida y contenido de los estómagos de los mamíferos; además manifestó que enviará un buque del Gobierno para proteger sus navíos de protestas ecologistas.
Tras el anuncio, Australia, país que interpuso una demanda contra Japón en la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la caza de cetáceos, también expresó su "decepción" por la reanudación de esta actividad en las aguas antárticas.
Ante una posible escalada de violencia, el ministro neozelandés pidió a todas las partes a "actuar responsablemente" durante la temporada de caza de ballenas y "evitar cualquier acción que ponga en peligro sus vidas y la de los otros".