El Servicio Nacional Aeronaval (Senan) recibió finalmente las dos últimas patrulleras –de un total de seis- como parte de los contratos firmados entre Panamá y el conglomerado italiano Finmeccanica, para la compra de 19 radares, 6 helicópteros y un mapa cartográfico por la suma de 250 millones de dólares.
Justamente esos contratos –suscritos en el año 2010 por el presidente Ricardo Martinelli y el entonces primer ministro italiano, Silvio Berlusconi- son investigados en Italia dentro del proceso que se le sigue por corrupción internacional en Panamá al ahora encarcelado Valter Lavítola, personaje clave en esa transacción y quien será enjuiciado el 23 de junio próximo.
Belsio González, director del Senan, indicó que las dos patrulleras serán destinadas a trabajos de detección de embarcaciones que transportan drogas. Destacó, además, que las lanchas miden 52 metros de largo y alcanzan 30 nudos de velocidad con una autonomía de mil millas.
Las lanchas fueron fabricadas en 2004 y estaban al servicio de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Antes de su donación a Panamá, fueron reacondicionadas e incluso se les colocaron motores nuevos, lo que costó a Finmeccanica unos 18 millones de dólares.
Las cuatro primeras lanchas fueron presentadas por el Senan en mayo de 2012 y bautizadas con los nombres de los ex presidentes Guillermo Endara, Ernesto Pérez Balladares, Mireya Moscoso y Martín Torrijos. En ese entonces, la Presidencia informó que las dos lanchas restantes llegarían al país en los primeros meses del 2013 –y no un año después, como en efecto ocurrió-.
En agosto de 2013, González comunicó que una de las primeras lanchas patrulleras donadas por Italia –identificada como la 221- presentó daños en los motores porque llegó al país sin la debida reparación.
Martinelli ha dicho que estas lanchas “no son chatarras” y que su valor supera el costo total de los tres contratos suscritos con Finmeccanica.
