A pesar de las promesas –consignadas en el programa de gobierno y hechas en múltiples declaraciones previas al triunfo electoral– del presidente, Ricardo Martinelli, el nepotismo avanza boyante en su administración.
Tres ministros que pertenecen al círculo más cercano al Presidente (Franklin Vergara, Guillermo Ferrufino y Alma Cortés) destacan por haber nombrado a cuñados, sobrinos, hermanos y socios en importantes cargos y con altos salarios, violando el Código Uniforme de Ética de los Servidores Públicos.
Esa práctica la repiten en la Asamblea Nacional, diputados oficialistas y de la oposición. Mariela Jiménez, directora de Carrera Administrativa, califica de esta manera la conducta: “inmoral, pero legal”.
