Panamá logró bajar la prevalencia de la desnutrición crónica en los últimos seis años. Así lo detalla el VII Censo de Tallas de Escolares de Primer Grado en las escuelas públicas de Panamá.El documento, publicado ayer por la Dirección de Nutrición del Ministerio de Salud (Minsa), señala que entre 2007 y 2013 la prevalencia de desnutrición crónica pasó de 22.1% a 15.9%. La jefa del Departamento de Nutrición del Minsa y responsable del censo, Eira Vergara, explicó que en la medición participaron 54 mil 897 escolares de entre 6 y 10 años de edad.Manifestó que es importante darle prioridad a los programas que a nivel público y privado se llevan a cabo para mejorar la condición de vida de los panameños. Añadió que la desnutrición no solo se mide por la falta de alimentos, sino por aspectos como el acceso a la sanidad básica, a los servicios de salud, educación y caminos de penetración.
Francisco Javier Terrientes
Ministro de Salud
Por su parte, la nutricionista del Minsa Elka González dijo que a pesar de los avances, la prevalencia de la desnutrición crónica sigue alta en relación a los estándares de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Estos establecen que un país tiene baja prevalencia de desnutrición crónica cuando el 97.7% de los niños de primer grado tiene talla normal (118.9 centímetros).Sin embargo, González aseguró que con este parámetro Panamá se encuentra en una condición moderada de desnutrición crónica, con el 84.1%, ya que los niños presentan una talla de 116 centímetros.Además, el país está lejos de alcanzar el 2.5% de prevalencia de desnutrición crónica que fija la OMS, porque está en 15.9%, es decir, que de cada 100 niños 16 niños tienen problemas con los componentes nutricionales que requiere su organismo.Para el ministro de Salud, Francisco Javier Terrientes, la radiografía del estado nutricional de estos niños muestra una clara idea de hacia dónde se deben dirigir las políticas de sanidad básica y apoyo social que adelanta el Gobierno.Agregó que el estudio también deja en evidencia la brecha que existe entre la población indígena y la urbana.De hecho, el censo evidenció que los indígenas siguen siendo el grupo de la población más vulnerable a la desnutrición.
