Los migrantes no son una amenaza, son personas que buscan mejores condiciones de vida a causa del desplazamiento forzado, trata humana, la violencia, la pobreza, la persecución política y el terrorismo, señala un comunicado del Comité Permanente de la Conferencia Episcopal Panameña (CEP), divulgado este 5 de agosto.
La CEP manifiesta su preocupación ante el debate sobre las reformas de las leyes migratorias del país, y aunque reconoce la necesidad de las mismas, señala que deben respetar los derechos humanos y la dignidad de los migrantes y refugiados.
Pide a los panameños que no los responsabilicen de los males sociales que afectan al país, sino que más bien se busquen caminos de encuentro, de diálogo y de paz que hagan crecer al país en fraternidad y solidaridad.
Panamá ha sido históricamente una nación de tránsito, conformado por migraciones, unas forzadas y otras animadas por la búsqueda de mejor calidad de vida, el país siempre ha mantenido sus brazos abiertos para recibir personas de todo el mundo y ese espíritu de solidaridad y fraternidad debe fortalecerse, especialmente en estos momentos, agrega el comunicado.
La CEP solicita que se haga un análisis a partir de los datos oficiales, de la revisión de las leyes y decretos vigentes sobre migración, de manera que se garantice la paz, la solidaridad, la seguridad y el respeto mutuo entre todos los habitantes de nuestro país.
El comunicado está firmado por Rafael Valdivieso, Obispo de Chitré; Pedro Hernández, obispo del vicariato apostólico de Darién; Manuel Ochogavia, obispo de Colón; José Luis Cardenal Lacunza, obispo de Chiriquí y José Domingo Ulloa, arzobispo metropolitano de Panamá.
La postura de la iglesia se da luego de que el pasado 30 de abril, de forma unánime los diputados que integran la Comisión de Gobierno de la Asamblea Nacional aprobaron acoger el anteproyecto de ley No. 22, que modifica el Decreto Ley No. 3 de 2008, el cual regula el Servicio Nacional de Migración, el cual fue presentado por la diputada perredista Zulay Rodríguez.
En la exposición de motivos de este anteproyecto de ley se dijo que la norma pretende brindar una solución a las situaciones laborales de carácter migratorio, que se han suscitado en los últimos años en Panamá, dada la flexibilización que existe en los trámites para la expedición de residencias temporales.
Por su parte, analistas y juristas panameños consideran que el anteproyecto de ley No. 22 es “peligroso”.

