El Gobierno anunció que espera los estados financieros de la Caja de Seguro Social (CSS) para iniciar el diálogo sobre el programa de Invalidez, Vejez y Muerte (IVM).
A principios de julio de este año, durante su rendición de cuentas en la Asamblea Nacional, el presidente de la República, Juan Carlos Varela, dijo que una vez culminaba la ampliación del Canal se iniciaría un diálogo en el marco de la Concertación Nacional para el Desarrollo, con el propósito de encontrar alternativas que permitan hacerle frente al déficit del IVM.
No obstante, ayer, mediante un comunicado, la Secretaría de Comunicación de la Presidencia informó que “una vez el equipo de actuarios de la Caja de Seguro Social (CSS) termine sus respectivos análisis se convocará el diálogo por la Caja”.
En el comunicado de prensa también se indica que “las conclusiones de ese proceso comenzarán a implementarse a partir del año 2018 -durante esta administración-, por lo que además al próximo Gobierno le corresponderá respetar y terminar de implementar lo acordado”.
En declaraciones dadas el pasado fin de semana, Varela había manifestado que si bien el debate se comenzaría en este Gobierno, las decisiones “más importantes” se tendrán que tomar al final de su gestión o a principios de la próxima administración gubernamental.
Lo anterior motivó cuestionamientos de diferentes sectores de la sociedad panameña, entre ellos la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap), la junta directiva de la CSS, así como de exdirectores de esa institución.
LOS PROBLEMAS
Irma Delgado, presidenta de la junta directiva de la CSS, señaló que como directivos han pedido el debate a través de notas que enviaron al mandatario. Sin embargo, reconoció que el hecho de no poder comenzar un diálogo se debe a factores administrativos y tecnológicos.
Mencionó, por ejemplo, que los estados financieros no están debidamente refrendados por la Contraloría General de la República y que, además, se está esperando a la tercera persona que forma parte de los actuarios de la CSS, es decir, el personal encargado de analizar los estados financieros ya auditados para crear modelos matemáticos y ofrecer propuestas financieras a la entidad.
También, detalló que los cambios tecnológicos en los sistemas informáticos de la CSS durante la pasada administración provocó “que los estados financieros no fueran viables”.
Por ese motivo, subrayó que decidieron contratar a una firma de auditores para que se verificaran los estados financieros y se diera la aprobación de que las inconsistencias que habían se pudieran subsanar.
“Lo mejor sería iniciar el diálogo a inicios del próximo año, pues se daría tiempo a concluir los análisis sobre el tema”, puntualizó.
‘HAY QUE ACTUAR’
Para Rolando Villalaz, exdirector de la CSS, el hecho de que no se hayan actualizado los estados financieros de la entidad desde hace cinco años es “una tremenda irresponsabilidad”, tanto de los administrativos como de la junta directiva.
De acuerdo con Villalaz, esta situación muestra una “desorganización” a lo interno de la Caja de Seguro Social, y evidencia que existen falencias de gestión.
“Yo no entiendo cómo en dos años de la actual gestión no se han podido terminar los estados financieros, cuando la ley exige presentar un informe financiero anual”, argumentó.
Por su parte, el expresidente del Colegio de Economistas Adolfo Quintero opinó que si bien son necesarios los estados financieros para tener un panorama real del problema, “no hace falta” esperar que estos se concluyan para iniciar el debate sobre este tema.
A su juicio, se puede dialogar sobre el tema con base en estimaciones y proyecciones, mientras se va depurando y ajustando la información estadística.
“No cabe la menor duda de que el tema debe ser tratado ya”, sostuvo.
POSICIÓN DE LA CSS
Estivenson Girón, director general de la CSS, ha expresado que se tiene “suficiente tiempo” para revisar el programa de IVM y tomar decisiones que sean “saludables” y poco traumáticas para la población.
No obstante, de acuerdo con estudios preliminares de la actual administración, para el año 2019 podría haber un déficit operativo en este programa, lo que proyectaría un agotamiento de las reservas en 2027.
A raíz de esto, el llamado al diálogo ha sido un reclamo constante de la sociedad civil organizada, quienes consideran que entre más se dilate el tema, más drásticas tendrán que ser la acciones para solventar la situación a futuro.
