La Dirección de Patrimonio Histórico del Instituto Nacional de Cultura (Inac) informó este martes, 31 de mayo, que la edificación que se levanta en el Casco Antiguo, corregimiento de San Felipe, donde estaba el antiguo Club Unión, se encuentra dentro del polígono aprobado por la entidad.
Esta construcción tiene inquietos a residentes y organizaciones del Casco Antiguo, pues se está apropiando del espacio marino.
María Isabel Arrocha, directora de Patrimonio Histórico, indicó que el plano final del proyecto fue aprobado el 9 de julio de 2014 y contó con el aval de esa dirección del INAC.
“Las estructuras que se aprecian sobre el mar, se encuentran dentro del polígono de la propiedad que fue aprobada en este entonces”, argumentó Arrocha.Además especificó que la construcción consiste en un hotel de aproximadamente 160 habitaciones.
Sobre la categoría histórica de la estructura detalló que se trata de un inmueble de “tercer orden”. En estos casos la obra debe desarrollarse con la tipología del Casco Antiguo, es decir, el mismo volumen y diseño arquitectónico que tenía la anterior edificación.
CONTINÚA MALESTAR
La versión de la Dirección de Patrimonio Histórico frente a este tema no convence a los vecinos de San Felipe, quienes insisten en que se requiere de una “investigación profunda”.
Para Xenia Quintana, dirigente de la Asociación de Moradores de San Felipe, las autoridades no están cumpliendo con su labor de velar por la protección del patrimonio histórico del país.
Quintana señaló que a pesar de la posición de esa entidad, como residentes del área se mantendrán vigilantes del avance de esta obra.
En tanto, Hildegard Vásquez, directora de la Fundación Calicanto, solicitó a las autoridades transparencia.
“Patrimonio siempre dice que está bien porque ellos lo aprobaron. No necesariamente una aprobación de Patrimonio significa que se está cumpliendo con las leyes y eso ya se ha visto con anterioridad”, mencionó.
Uno de esos casos fue el PH Plaza Independencia, el cual recibió visto bueno de Patrimonio Histórico, sin embargo, recientemente la Corte Suprema de Justicia ordenó la suspensión de la obra por “no ajustarse” a los planos aprobados.
Según Vásquez, sería oportuno que la Dirección de Patrimonio explique cómo aprobaron esa obra y con base en qué normas se autorizó el uso de mar.De la misma manera, el urbanista Gerónimo Espitia estimó conveniente que se suspenda el proyecto hasta que se haga una investigación por parte de las autoridades competentes.
“Para la salud de la sociedad y de los inversionistas, el Estado tiene que revisar si se se está cumpliendo con los procedimientos”, aportó.Ya en 2007, Óscar Ceville, entonces procurador de la Administración, respondió a una consulta que hiciera el otrora director ejecutivo de la Oficina del Casco Antiguo, Ariel Espino, sobre el tema.
Ceville señalaba que de acuerdo con el artículo 258 de la Constitución “las playas y sus riberas pertenecen al Estado, son de uso público y, por consiguiente, no pueden ser objeto de apropiación”.
Manuel Choy, arquitecto del proyecto, manifestó que la edificación cumple las normas de Patrimonio.
