El área protegida de Donoso, en la provincia de Colón, volvió a recuperar su categoría de reserva natural, la cual había perdido en 2012.
Un fallo de la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), fechado el 25 de mayo pasado, ordenó mantener la protección del sitio ecológico.
Por Donoso, que tiene unas 76 mil hectáreas de bosques tropicales, pasa el Corredor Biológico Mesoamericano de las Américas.
Se trata de un sitio con ambientes terrestres, fluviales y marinos costeros, que colindan con el mar Caribe, Coclé, Chagres y Veraguas.
No obstante, la Sala Tercera suspendió provisionalmente en 2012 la resolución que lo declaraba área protegida, por considerar que no hubo “consulta pública” durante su categorización.
El dictamen en aquel momento fue avalado por el entonces magistrado Alejandro Moncada Luna y su colega Efrén Tello, suplente de Luis Ramón Fábrega. Su homólogo Víctor Benavides salvó su voto.
Moncada Luna fue destituido en 2015 y purga una condena por enriquecimiento ilícito. Benavides renunció el mismo año, tras acusaciones penales.En el fallo de 2012, Benavides alegó que el artículo 95 de la Ley 41 de 1998 otorgaba a la extinta Autoridad Nacional del Ambiente la facultad de proteger los ecosistemas y la vida silvestre.
Ahora, los magistrados Abel Augusto Zamorano, Cecilio Cedalise Riquelme y Luis Ramón Fábrega consideraron que en la decisión de declarar área protegida a Donoso se contemplaron los mecanismos de participación ciudadana, en los cuales estuvieron presentes los grupos de habitantes que pudieron resultar afectados con la declaratoria.
APLAUDEN DECISIÓN
El Centro de Incidencia Ambiental (CIAM) actuó como tercer interesado y participó del proceso judicial.
De hecho, presentó evidencias y apoyó a los peritos para indicar que el proceso de constitución del sitio fue largo y complejo.
Isaías Ramos, biólogo del CIAM, indicó que, a pesar de los intereses económicos en el área por la minería y especulación inmobiliaria, Panamá es parte del Corredor Biológico Mesoamericano.
Este corredor permite el paso de miles de formas de vida y comunica a ecosistemas a lo largo de una región compleja, como es Mesoamérica (México y Centro América), por lo que se hace valiosa su conservación.
Para Ramos, la protección de los corales del área de Donoso, las playas de anidación de tortugas, los sitios con importantes especies endémicas y en peligro de extinción, como el jaguar y águila, deben ser valorados de manera “más profunda”.
“A la fecha, el Estado panameño no ha puesto suficiente esfuerzo para defender, proteger y garantizar la sostenibilidad de la biodiversidad del área, la cual incluye a indígenas, campesinos y afromestizos en el lugar, con sus tradiciones, costumbres y derecho a disfrutar de un ambiente sano”, concluyó.La también activista Susana Serracín calificó como “positiva” la decisión, pues sienta un precedente legal contra aquellos que quieran causar daños al ambiente.
EJECUTARÁN PLAN
Por su parte, Samuel Valdés, director de Áreas Protegidas y Vida Silvestre del Ministerio de Ambiente, subrayó que la entidad acoge con “beneplácito” el dictamen de la Corte Suprema de Justicia que levanta la suspensión provisional del área protegida de Donoso.
En este contexto, Valdés anunció que el ministerio actualizará y posteriormente publicará el Plan de Manejo del Área de Uso Múltiple de Donoso, cuya aprobación también había quedado suspendida desde 2012.
“De esta manera, Donoso contará en muy corto tiempo con una herramienta para su gestión”, puntualizó.
Según el funcionario, más tarde esperan habilitar infraestructura y recurso humano para reforzar la presencia de la institución en la costa norte de Colón.El caso de Donoso se repitió en su momento con el humedal bahía de Panamá, aunque posteriormente este recuperó su categoría de reserva en 2014.
Panamá urge de tribunal especializado
El 25 de mayo de 2016, la Sala Tercera restableció la protección de Donoso. ¿Qué pasa con los daños causados durante el período en que se suspendió el área protegida? Esa es precisamente la más grande debilidad del Sistema Contencioso Administrativo, y es que, en la práctica, la política de hechos cumplidos, como el PH Plaza Independencia, las afectaciones al humedal bahía de Panamá y otras similares han demostrado que cuando los gobernantes de turno presionan en favor de sus proyectos, la Corte se ha doblegado para facilitarlos. La responsabilidad de sanear los errores que la propia Corte cometió le corresponde ahora a las autoridades del Ministerio de Ambiente. A este ministerio le compete establecer un plan para restaurar el ecosistema de Donoso, y hacer mucho más estrictas las salvaguardas ambientales aplicables al proyecto de minería en la zona. Estas dos cosas parecen irreconciliables, pero en el fondo se trata del conflicto que existe entre el modelo de crecimiento económico desordenado e irresponsable del país, con las metas de desarrollo sostenible que debería seguir Panamá. Este caso refuerza la necesidad de que el país cuente con un tribunal especializado en temas ambientales y urbanísticos, para que la tutela de las leyes sean más efectivas, y el patrimonio ambiental y cultural sea mejor protegido.

