PROTESTAN EN CLAYTON

Funcionarios de la CSS denuncian que edificio de la entidad está ‘enfermo’

Funcionarios de la CSS denuncian que edificio de la entidad está ‘enfermo’
El otro motivo de la protesta es que insisten que el edificio de la CSS en Clayton no reúne las condiciones para albergar al personal.

Un grupo de funcionarios de la Dirección de Ingresos de la Caja de Seguro Social (CSS) protagoniza un piquete en la sede de la entidad en Clayton desde la mañana de este martes 13 de agosto.

Los empleados se quejan por la aplicación de unos ajustes salariales y por las condiciones de la estructura del edificio de la entidad, al cual catalogaron como un edificio "enfermo".

De acuerdo con el relato de algunos funcionarios, se hicieron ajustes salariales por encima de lo que establece el Manual de Cargos de la CSS, con los que favorecieron a personas que son cercanas a la actual administración.

El otro motivo de la protesta es que insisten en que el edificio de la CSS en Clayton no reúne las condiciones para albergar al personal, e incluso reportaron que la mayoría de ellos ha tenido problemas de salud y se ha incapacitado hasta por una semana.

Los quejosos piden una respuesta de sus directores de departamento y del director general de la entidad, Julio García Valarini.

Al lugar de la protesta llegaron agentes de la Policía Nacional, quienes escucharon las quejas de los funcionarios.

Por su lado, García Valarini indicó que su administración es de puertas abiertas y lo ha demostrado. Además, recordó que hay una oficina de asuntos laborales.

Añadió que su administración se encuentra al día en el cumplimiento con los acuerdos gremiales con los funcionarios de la CSS.

Sobre las protestas indicó que ese grupo de personas no responde a ningún gremio y decidió cerrar la Dirección de Recaudación, lo que perjudica a la entidad.

El director de la CSS ordenó la mañana de este martes que comenzara una investigación a través del departamento de recursos humanos sobre el cierre de la Dirección de Recaudación.

También catalogó la protesta de los funcionarios como un acto de anarquía.

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