Comenzó con 60 hectáreas, que tras el saqueo de Henry Morgan en 1671 se mudó a una encogida península de 16 hectáreas que dio forma a la nueva capital istmeña.
A partir de entonces, la ciudad de Panamá experimentó diversas transformaciones, siendo el crecimiento demográfico y el desarrollo urbano los ejemplos de mayor trascendencia.
Actualmente, la huella urbana capitalina supera los 80 kilómetros lineales de este a oeste, que generan un escenarios de segregación y dificultad en la movilidad urbana.
Estas circunstancias fueron discutidas el 12 de enero en la Universidad Latina, durante la presentación del plan de acción Panamá Metropolitana: sostenible, humana y global, un estudio preparado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y la Alcaldía de Panamá, con miras a crear una estrategia que aporte orden a la urbe istmeña.
El documento, que se encuentra disponible en la web de la alcaldía, plantea la necesidad de atender los problemas que presenta la ciudad, según palabras del alcalde del distrito de Panamá, José Isabel Blandón.
El evento contó un panel de discusión conformado por el director de planificación de la Alcaldía, Manuel Trute; Ariel Espino, del Observatorio Urbano de Panamá; el coordinador para infraestructura y medio ambiente del BID, Horario Terraza, y la arquitecta y docente Magela Cabrera, quienes reflexionaron sobre algunas coyunturas actuales.
En tanto, la vicealcaldesa Raisa Banfield se encargó de explicar el plan, que también refleja cómo el crecimiento urbano ha creado impactos ambientales en el suelo capitalino.
El plan agrupa los sectores de Arraiján, La Chorrera, San Miguelito y Panamá, bajo el nombre de área metropolitana del Pacífico, en donde 1.7 millones de personas compiten a diario por espacio, estacionamiento, agua, transporte y otros servicios, anexados bajo tres pilares estratégicos: Planificación urbana sostenible, que incluye acciones y proyectos en temas como movilidad, transporte, uso del suelo y vulnerabilidad a los desastres naturales.
En segundo reglón se encuentran los servicios públicos, que agrupa temas relevantes como el agua, saneamiento, drenaje y desecho de los residuos, mientras que en tercer lugar se incluye la modernización de la gestión pública, con miras a promover mayor transparencia y participación ciudadana.También toma en cuenta el crecimiento de la ciudad en los próximos 35 años, en donde se estima el incremento de un millón de habitantes en cada distrito de la capital.
La ejecución del plan está pensado a corto, mediano y largo plazo, que según la Alcaldía requerirá de la continuidad de las siguientes administraciones.
