El consorcio Nuevo Colón, integrado por las constructoras Cusa y Norberto Odebrecht, ganó la licitación para desarrollar el millonario proyecto de la “Renovación Urbana de la Ciudad de Colón”.
El acto público estaba rodeado de polémica y críticas debido a la participación de la empresa brasileña, que está bajo el escrutinio internacional después de que su presidente, Marcelo Odebrecht, fuera arrestado por supuestamente liderar un esquema de pagos ilegales y coimas para obtener negocios multimillonarios en Brasil y otros países.
Horas antes de que se llevara a cabo la apertura de los sobres que contenían las propuestas de los aspirantes, el ambiente se tornó tenso.
Las autoridades del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) tuvieron que controlar el ingreso de las personas al sitio donde se desarrollaría la actividad.
Obreros, simpatizantes de Odebrecht, exigían el ingreso para observar lo que iba a ocurrir. “Quiero entrar, soy de Colón y vengo a apoyar a Odebrecht”, se le escuchaba a uno de ellos en la entrada del salón donde anunciarían al ganador del proyecto de renovación.
Finalmente se decidió que ingresarían dos por organización o comunidad.
En aquel recinto, sin embargo, uno de los grandes ausentes fue André Rabello, principal representante en Panamá de la constructora Norberto Odebrecht.
Rabello nunca había fallado a una licitación por la que pujaba su empresa, que sola o en asociación con otras compañías ha logrado contratos por 8 mil 500 millones de dólares.
La licitación del proyecto –que es uno de los que el Gobierno considera "insigne"– fue dirigida y presidida por el ministro de Vivienda, Mario Etchelecu, sobre quien recayó la responsabilidad de anunciar al ganador.
En principio, el ministro dio a conocer que en lo referente a la parte técnica el consorcio Nuevo Colón superó al consorcio Aspinwall, compuesto por la constructora Meco e Ingeniería REC, S.A.
En este renglón, Nuevo Colón obtuvo 498 puntos de 510 posibles, mientras que Aspinwall logró 433 puntos.
Sin embargo, en la propuesta económica Aspinwall fue mejor calificada al ofertar $505.9 millones y Nuevo Colón $537.9 millones. El precio calculado por el Miviot para esta construcción era de $500 millones.
Tras mostrar estos aspectos, la comisión evaluadora conformada por esa entidad decidió que, pese a presentar una propuesta económica más elevada, Nuevo Colón era el consorcio elegido con 958 puntos de mil posibles.
El grupo denominado Consorcio CCA MCM, integrado por China Construction American y MCM Construction, fue eliminado antes de la apertura de sobres por no cumplir con varias aspectos técnicos.
Una vez se anunció al ganador, Etchelecu dijo sentirse satisfecho, porque se hizo una licitación transparente que beneficiará a Colón.La actual situación de la empresa Odebrecht y el arresto de su presidente en Brasil fue un tema inevitable en el acto.
Etchelecu subrayó que lo que ocurre es una situación “puntual” en Brasil y que “cualquier empresa que tenga que rendir cuentas, que lo haga”.
Según el funcionario, se escogió a Nuevo Colón pese a presentar un precio más elevado, porque en la evaluación técnica fue muy superior al otro consorcio. “Allí radicó la diferencia”, acotó.
Recordó que en los próximos días las empresas que perdieron pueden presentar alguna objeción, pero de no ser así se ratificará el acto para más adelante entregar la orden de proceder.
Datos del Miviot precisan que la renovación de Colón implica la construcción de 5 mil viviendas en la comunidad de Altos de los Lagos, el trabajo del sistema pluvial, el sistema sanitario, mejoras de parques, las adecuaciones del agua potable y la reconstrucción de edificios que son Patrimonio Histórico.
DESCONTENTO
Eduardo De Bello, uno de los representantes del consorcio Aspinwall, espera que Odebrecht haga un buen trabajo por el bien de la comunidad de Colón.
No obstante, calificó como “cuestionable” que el Gobierno haga negocios con una empresa que es investigada por corrupción internacional. “Obviamente algo está pasando, aunque aún no hay un fallo”, acotó.
Por otra parte, el empresario criticó el sistema de licitaciones. Su argumento es que propusieron hacer la obra por menos dinero que Nuevo Colón y no fueron seleccionados. “El Gobierno decidió pagar $30 millones más y esto se adjudica tomando en cuenta aspectos que a veces son hasta subjetivos”, añadió.
A pesar de su descontento, confirmó que no presentarán reclamos luego de la decisión del Gobierno.
En tanto, Rogelio Alemán, representante de Constructora Urbana, S.A. (Cusa), la empresa panameña asociada con Odebrecht en esta obra, manifestó que el beneficiado será Colón.
“Como Cusa junto con Odebrecht cumpliremos con la obra y cada uno de sus detalles”, aseguró.
En lo que respecta a los problemas que atraviesan sus socios en Brasil, sostuvo que “hay que separar lo que ocurre en ese país sudamericano de este proyecto”.
“Sabemos que en un momento dado Odebrecht tendrá la capacidad de gestionar la obra conjuntamente con nosotros”, concluyó.
En tanto, Danilo López, dirigente de la comunidad de Altos de los Lagos, advirtió que estarán vigilantes de que durante la construcción se contrate mano de obra nacional. “No queremos mano de obra extranjera”, indicó.
LAS REACCIONES
Tras la adjudicación, las reacciones no se hicieron esperar. El presidente de Transparencia Internacional, Capítulo Panamá, Ramón Ricardo Arias, manifestó que “el discurso anticorrupción del gobierno pierde fuerza en la medida que sigan otorgándole contratos a Odebrecht en las condiciones actuales”.
Mientras, el arquitecto y urbanista Ricardo Bermúdez dijo que permitir que la constructora brasileña siga licitando obras en Panamá, sin que hayan sido auditadas, es una “falta de respeto” a la opinión pública, además de una clara “irreverencia” contra la ética que demanda la sociedad.
Agregó que las serias acusaciones de corrupción en diversas partes del mundo, especialmente en Brasil, ameritan no pactar nada nuevo con este consorcio hasta tanto no haya duda de su “probidad profesional”.
Al respecto, el economista Felipe Chapman dijo que es “lamentable” que una empresa investigada por corrupción en su país sea contratista del Estado panameño. “A pesar de la transparencia y legalidad del acto, el resultado afecta adversamente la imagen del país”, resaltó Chapman.
Quien también se refirió a este tema fue el expresidente de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa Fernando Aramburú Porras, quien sostuvo que el gobierno está asumiendo mucho “riesgo” al adjudicar más contratos a esta empresa que está bajo investigación en Brasil y otros países. “Pareciera que no hay mas nadie que pueda hacer obras en Panamá”, manifestó.
Asimismo, el excontralor Alvin Weeden recomendó al contralor, Federico Humbert, y al Gobierno tomarse un término de análisis de la situación internacional y nacional por la que está pasando Odebrecht, antes de refrendar este contrato.
Weeden advirtió que ya hay consecuencias sobre los valores de Odebrecht en las calificadoras de riesgos.
CONTRATO ANUNCIADO
Otro que cuestionó la contratación de la empresa extranjera fue el diputado panameñista y presidente de la comisión de Infraestructura de la Asamblea Nacional, José Antonio Domínguez, quien a principios de semana había dicho que la licitación tenía “nombre y apellido”: Odebrecht.
Domínguez criticó que los contratos ganados por Odebrecht no han sido por ofertar el precio más bajo. “Debe ganar el mejor precio”, puntualizó el político. Además, manifestó que la normativa sobre contrataciones debe ser modificada.
(Con información de Aminta Bustamante)
