Miles de panameños se congregaron ayer en las nuevas esclusas de Agua Clara y Cocolí para ser testigos del tránsito inaugural por el Canal de Panamá ampliado con el paso del buque Cosco Shipping Panamá.
“La ampliación promete estrechar los lazos de amistad que unen al mundo”, dijo el presidente de la República, Juan Carlos Varela, ante más de 60 delegaciones internacionales presentes en el acto.
“Esta nueva ruta de tránsito es la punta del iceberg de un ambicioso plan destinado a reconvertir a Panamá en el centro logístico de las Américas”, dijo el administrador del Canal Jorge Luis Quijano.
El buque chino, capitaneado por Jude Rodrigues, hizo el trayecto de océano a océano en 10 horas.
En Cocolí (Pacífico) fuegos artificiales y una emocionada multitud saludaron al final de la tarde el paso de la nave, cargada con 9 mil 400 contenedores, que salió el pasado 11 de junio del Pireo, Grecia.
La megaobra inaugurada ayer tuvo un presupuesto de $5 mil 250 millones.
INAUGURACIÓN REIVINDICATIVA
La ampliación del Canal de Panamá no fue mezquina con aquellos que hicieron posible su propia historia ni con aquellos que empujaron el proyecto de expansión. Mucho menos con la rebelión de un pueblo hace más de 50 años en pos de ser libre y soberano.
El administrador de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP), Jorge Luis Quijano, y el presidente de la República Juan Carlos Varela reconocieron a los héroes del movimiento estudiantil de 1964.
“Tenemos una deuda eterna de gratitud con los héroes del 9 de enero de 1964. Una representación digna de esa generación valerosa nos honra con su presencia”, dijo Quijano en el discurso final durante el tránsito inaugural de la ampliación del Canal, en las esclusas de Cocolí.
Se refería al movimiento estudiantil de 1964, que derramó sangre en esa fecha al reclamar la presencia de la bandera panameña en el territorio antes conocido como la Zona del Canal, una franja de tierra alrededor del Canal de Panamá, que fue cedido a Estados Unidos a perpetuidad mediante el tratado Hay-Bunau Varilla.
Este suceso fue el detonante para que se aboliera dicho tratado y entrara
en vigor el tratado Torrijos-Carter, firmado el 7 de septiembre de 1977, y que permitió la reversión del Canal a manos istmeñas el 31 de diciembre de 1999.
La mención que hizo Quijano a este grupo arrancó aplausos en la parte final del acto de inauguración del Canal ampliado.
“A ustedes, que conocieron, lucharon y sufrieron con los mártires, les dedicamos este esfuerzo”, dijo Quijano ante cientos de invitados extranjeros y el público que asistió a la ceremonia en las nuevas esclusas.
El administrador de la vía no hablaría del futuro del Canal, sin antes destacar lo importante que fue para su expansión el heroísmo de generaciones de panameños “que también libraron luchas que parecían imposibles, pero al mismo tiempo eran luchas fundamentales que tenían que ver con la soberanía y el derecho a la autodeterminación del pueblo, sobre todo el territorio patrio”.
El tema de los mártires del 9 de enero de 1964 también ocupó espacio en el discurso de Varela, quien cerró el acto protocolar.
“La celebración de hoy se la debemos principalmente a los mártires del 9 de enero de 1964. Al presidente Roberto F. Chiari por su valentía y a todas las generaciones que lucharon por la reversión del Canal”, manifestó el mandatario.
El gobernante también reconoció la voluntad política del expresidente Martín Torrijos, quien impulsó el referendo mediante el cual se aprobó la ampliación.
Las palabras de Varela estarían bajo el escrutinio de todo el país. Se trataba de la misma persona a quien en 2006 le escucharon decir que la ampliación “no representaba los mejores intereses para el país”.
El mandatario, entonces, aprovechó la oportunidad para saldar aquella deuda y reconoció que no acompañó a Torrijos en aquel proceso político, lo que levantó coro entre los presentes.
“Dios, la historia y el pueblo panameño me dieron la oportunidad de estar aquí como presidente, para cumplir con los tres objetivos que en esos momentos no estaban garantizados”, señaló.
Se referiría a la inversión con transparencia, eficiencia y criterio social, plasmada en su plan de gobierno.
Varela agradeció el esfuerzo de los trabajadores que hicieron posible la obra de ingeniería contemporánea más relevante del planeta. Tampoco olvidó a los ocho obreros que fallecieron durante la construcción de este proyecto.
El presidente de la junta directiva de la ACP, Roberto Roy, hizo la siguiente reflexión, entre poética y filosofía, cuando hizo referencia al tránsito inaugural a cargo del Cosco Shipping Panamá por Agua Clara: “Se me antoja que este buque no va para ningún lado”.
“Este barco no lo capitanea Magallanes ni Juan Sebastián el Cano. Se me antoja que este barco tampoco viaja por el mar, pero este barco sí sabe su rumbo, solo que este barco viaja en el tiempo. Porque este barco sabe muy bien para donde va, este barco va para el futuro, y su viaje no se perderá en las dilataciones del tiempo, porque su carga es demasiado preciosa. Se me antoja que este barco no lleva contenedores, mercancías ni Ipad. Este barco lleva consigo todos los sueños de las aspiraciones de los niños panameños hoy. Por eso, es que nunca se va a perder”.

En tanto, el boxeador Roberto Mano de Piedra Durán se inmortalizó en el discurso del administrador. El Cholo, como también le llaman, cumplió ayer 44 años de haber ganado su primer título mundial, “e inscribió con letras doradas el nombre de Panamá en la escena deportiva mundial”, dijo Quijano.
Por eso, indicó Quijano: “En el marco de este momento especial, Roberto Durán, te agradezco y te felicito. Gracias por ser una razón más de ese orgullo de ser panameño”.
Dijo todo esto en Cocolí, nombre que lleva la esclusa construida en el sector pacífico y sobre la cual reseñó que investigaciones históricas sugieren que Cocolí fue una tribu de origen africano, que llegó a estas tierras durante la época de la conquista europea.
“Eran luchadores y muy pronto desarrollaron vocación libertaria. En este punto específico, desemboca el río que nos recuerda su existencia y que fue desviado para poder construir estas esclusas”, añadió.
Ambos discursos reconocieron también el impacto que tendrá la ampliación del Canal en el comercio mundial, no solo en acortar distancias, sino también en evitar las emisiones de CO2 de las embarcaciones.
Para Quijano, el tercer juego de esclusas es la respuesta de Panamá ante las necesidades de un sector marítimo cada vez más exigente, y simboliza el nuevo paradigma del crecimiento sostenible.
“Nuestra ruta verde, que por años ha acortado las distancias en la industria marítima, permitirá movilizar más carga con menores tiempos de navegación, contribuyendo, de manera directa, en el cuidado ambiental del planeta, gracias a la disminución de más de 160 millones de toneladas de CO2 de los navíos que utilizan la ruta en tan solo los 10 primeros años de funcionamiento del Canal ampliado”, señaló Quijano.
Esta megaobra es el pilar de una ambiciosa estrategia de diversificación de negocios para consolidar nuestra plataforma de servicios y fortalecer nuestra posición como el hub de las Américas, dijo.
