Si hay algo que ha caracterizado la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) en Panamá ha sido el uso de los teléfonos celulares, redes sociales y la internet, partiendo desde el mismo papa Francisco.
Desde que salió de Roma, camino a Panamá, el papa publicó el primer tuit vinculado con el encuentro juvenil. Dijo: "Me voy a la Jornada Mundial de la Juventud en Panamá. Les pido que oren por este evento tan hermoso e importante en el camino de la Iglesia".
Desde ese momento no ha fallado ni un solo día. Lleva seis tuits en cuatro días de estadía y 159 mil "me gusta".
El papa sabe que el intercambio de datos y el uso de la telefonía móvil es la actual dinámica de comunicación, especialmente entre los jóvenes.

América Latina tenía 436 millones de suscriptores únicos de telefonía celular en 2017, y se calcula que para 2025 serán 517 millones de personas conectadas a sus celulares.
El jueves 24 de enero, el día de apertura de la JMJ, en la cinta costera se utilizaron 1.58 terabytes en un periodo de 18 horas, mientras el tráfico de llamadas de voz se triplicó de un día al otro. El uso de esta data fue en una sola compañía de telefonía móvil, que bien se podría triplicar, considerando los demás operadores.
Dicho intercambio de datos equivale a mil 500 horas o más de dos meses continuos viendo Netflix. Se trata, en esta ocasión, de Francisco y más de 60 mil peregrinos.
