Las parejas que viven juntas sin estar casadas por la Iglesia católica fueron clasificadas por la jerarquía de esta institución religiosa como una "sombra que vive la familia".
La clasificación se encuentra en las conclusiones dadas a conocer a través del Consejo Nacional de Familia y Vida y los Delegados de la Pastoral Familiar de las diferentes diócesis del país, tras celebrar el XXIII Encuentro Nacional de Pastoral Familiar, en la diócesis de Colón-Guna Yala el pasado fin de semana.
A través de un comunicado de prensa enviado a través del correo institucional de la Arquidiócesis de Panamá, se hace una recopilación de "luces y sombras" de la familia panameña.
"Sombras que vive la familia (y) que nos hacen un llamado claro de atención: Parejas que no creen y no conocen la belleza del sacramento del matrimonio, viven con miedos y supersticiones la realidad de su amor, quedándose en matrimonios a prueba, uniones libres o casadas solo por el matrimonio civil", precisa el comunicado.
"La familia sigue siendo víctima de una vida apresurada, donde los padres tienen que cumplir con largas jornadas de trabajo para poder llevar el sustento a sus hogares, y aun así no terminan de cubrir los servicios básicos. Además del alto costo de la vida, el tiempo que transcurre en el tráfico congestionado, el estrés con que viven a diario, hacen que las casas se conviertan en meros dormitorios, donde los momentos de convivencia conyugal y familiar son nulos, dando como consecuencia la falta de unidad y una marcada tendencia hacia el individualismo", continúa el comunicado.
Las luces
"Familias que a pesar de haberse fragmentado, luchan por sanar sus heridas y educan a sus hijos con el valor de la unidad matrimonial y familiar. Familias conscientes de sus necesidades, que buscan la ayuda adecuada, y que se convierten ellas mismas en parte de la solución", continúa la nota.
A continuación el comunicado completo de la Arquidiócesis





