Residentes de Juan Díaz, agrupaciones ambientales y autoridades locales rechazan un nuevo proyecto en ese corregimiento, el cual implica eliminar 46.1 hectáreas de manglares.
Se trata de una obra que creará 102 lotes para desarrollo urbanístico, de los cuales, 50 son para viviendas, 2 para comercios, 10 para áreas verdes y 40 para equipamiento comunitario y servidumbres.
El proyecto está a un kilómetro del humedal bahía de Panamá, recientemente protegido por ley para detener el impacto negativo que generan las construcciones.
De hecho, la semana pasada el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) llevó a cabo el foro público como parte del proceso de consulta del estudio de impacto ambiental (EIA), presentado a inicios de año y el cual está en evaluación.
Durante la presentación del proyecto, sus responsables plantearon que el área está constituida por un polígono de 46.1 hectáreas, localizado al sur del corredor Sur y al este del río Juan Díaz.
En ese sentido, detallaron que la infraestructura de la urbanización Mar del Sur incluye servidumbres viales, acondicionamiento de las áreas de uso público, instalación de las líneas principales de drenajes, sistema pluvial, de acueductos, entre otros servicios básicos.
Este componente de la obra, de acuerdo con sus promotores, establece la edificación de áreas verdes y una cerca perimetral. Además, como parte importante se pretende ensanchar el cauce del río Juan Díaz, en el tramo que colinda con ese terreno.
Sobre el relleno a construirse, el EIA señala que se pretende llevar el globo de terreno hasta un nivel de 6.90 metros en la parte más cercana al corredor Sur y disminuirá hacia la costa hasta 5.50 metros sobre el nivel del mar. Todo el material de relleno para la nivelación del proyecto, provendría de las canteras en la ciudad.
El informe ambiental destaca que la duración de la obra será de cuatro años, con una inversión de $55 millones. A la vez, la promotora Grupo Lefevre especifica que espera la contratación de mil 100 trabajadores.
El documento, que hasta la fecha no ha sido aprobado por MiAmbiente, indica que la vegetación del terreno está dominada por manglar con 81%; seguido por el área de regeneración natural, con 11% y finalmente el bosque secundario mixto, que representa un 8%.
VOCES DE RECHAZO
Los más inquietos al conocer los detalles de la urbanización Mar del Sur fueron los vecinos y las autoridades de Juan Díaz.
Incluso, antes del foro, los moradores del área se colocaron, con pancartas en mano, frente al colegio Elena Chávez de Pinate, donde se desarrolló la actividad, para protestar contra el proyecto.
Ricardo Mejía, presidente del Comité de Residentes de Ciudad Radial, manifestó que han sufrido por más de 15 años las consecuencias de los proyectos en el corredor Sur.
“En la medida que aumentan los rellenos de más de seis metros en el corredor, se intensifican las inundaciones”, denunció.
Afirmó que rechazan la construcción de esta urbanización y anunció la presentación de acciones legales en su contra, ya que las entidades como MiAmbiente siempre favorecen a los empresarios.
“Cómo se les ocurre talar 46 hectáreas de mangle. En Juan Díaz hay barrios que se inundan hasta ochos veces en un año y personas que cuando cae una gota de lluvia no pueden dormir”, dijo.
En la reunión también participaron el director de Obras y Construcciones del Municipio de Panamá, Gonzalo Barrios, y la vicealcaldesa del distrito capital, Raisa Banfield.
Barrios sostuvo que en estos momentos los planos del proyecto y certificaciones no han llegado a su oficina, pero su rol es analizar los detalles de la construcción.
“Nuestra función es verificar que los proyectos cumplan con las normas”, aseguró.
Mientras que Banfield planteó que al final será responsabilidad de MiAmbiente aprobar o rechazar el EIA de esa obra, sin embargo, explicó que los rellenos en Juan Díaz agravan la situación de vulnerabilidad de las zonas bajas.
“Me inquieta que se presente esta nueva propuesta que implica un relleno en un área inundable. Ese terreno con sus manglares cumple una función de absorción de agua que no será reemplazada”, indicó.
Según la vicealcaldesa, aunque la construcción no está dentro del área protegida, sí habrá impactos porque el río Juan Díaz pasa por ambos lugares.
“Los promotores insisten en construir aquí como si esto no fuera una zona de riesgo. Definitivamente, hay una conectividad entre el área del proyecto y la reserva”, acotó.
Por su parte, Antonio Chang, del Centro de Incidencia Ambiental (Ciam), consideró que los manglares que se deforestarán tienen una interconexión muy “valiosa” con el humedal bahía de Panamá y que Mar del Sur se levantará sobre una zona inundable.
Para Chang, de nada ha servido que el Gobierno aprobara una ley para proteger los humedales, cuando por otro lado se siguen admitiendo EIA para nuevos proyectos.
En ese sentido, exigió a MiAmbiente convocar al Comité Nacional de Humedal para que se haga una evaluación estratégica del sitio. “Es necesario que el Comité se pronuncie, ya que esta obra no es viable”, añadió.
En tanto, Javier Sucre, representante de Juan Díaz, dijo sentirse “alarmado” cada vez que se dan esas presentaciones de obras en el corregimiento, debido a las constantes inundaciones que afrontan todos los años.
“Presentamos nuestra oposición a que estos proyectos se desarrollen mientras no se haga un revisión técnica de Juan Díaz. Nos inquieta que vayan más de 20 rellenos en los últimos 10 años en esta área ”, expresó.
Mientras que el experto del Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales, Stanley Heckadon, destacó que las inundaciones están relacionadas directamente con la tala de manglares.
De acuerdo con Heckadon, los mangles son reguladores importantes del volumen de agua de determinadas zonas, pero si se eliminan no habrá mecanismo que detenga la llegada de esas masas de agua a las comunidades.
“Los manglares de Juan Díaz son el gran rompeolas de la bahía de Panamá y si los exterminamos habrá problemas”, advirtió.
EMPRESA SE DEFIENDE
Miguel De Janón, gerente del Grupo Lefevre, señaló que los residentes tienen todo el derecho a manifestarse, pero que no necesariamente los rellenos causan las inundaciones.
“Como empresa responsable escuchamos a la comunidad y este proyecto no los va afectar por el diseño del mismo y por la ampliación del río Juan Díaz”, subrayó.
Agregó que levantarán un relleno con estructuras para lotificación y dejarán tres hectáreas para ampliar el cauce del río.
Resaltó que la obra no estará dentro de la reserva. “Aún no hemos presentado los planos y todavía no se aprobó el EIA”, dijo.
Sobre el tema, María de los Ángeles Bajura, directora de la región metropolitana de MiAmbiente, dijo en el foro que el rol de la entidad es de mediador entre la comunidad y la constructora.
Reconoció que a la comunidad le inquieta que la construcción esté muy cerca del área protegida. “Para esto es el proceso de evaluación del estudio ambiental, ya que el mismo busca identificar los impactos directos o indirectos en determinado sitio”, aportó.
Afirmó que tomarán en cuenta las quejas de que la obra está ubicada en un área inundable.

