El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Panamá, Enrique Mendoza, denunció que el director de cafetería del citado centro superior de estudios, Manuel Pontiles, dejó sin alimentos a 440 estudiantes de colegios secundarios del país, quienes asistían a unas charlas sobre enfermedades de transmisión sexual, drogas y proyectos de vida.
Mendoza expresó que, como parte de la logística de atención a los estudiantes, contrataron con la Dirección General de Cafeterías Universitarias un refrigerio que consistía en emparedados de pollo, lomo y jugos desde el pasado 9 de octubre, pero este 20 de octubre no llegaron al lugar de la charla. Una situación que el decano de la Facultad de Medicina calificó como "total irresponsabilidad".
Añadió que el pedido estaba previsto a llegar a las 10:00 a.m., pero al momento de que finalizó la jornada, pasado el mediodía, los emparedados (que eran el almuerzo de los jóvenes) no llegaron.
Por su lado, el director del Servicio de Cafeterías de la Universidad de Panamá explicó que cuentan con un centro de producción que atiende a toda la universidad, siendo la Facultad de Medicina una de las que demanda más de sus servicios. De hecho, indicó que en los 10 meses del año han atendido todos los eventos que se registran en esta entidad.
Pontiles reconoció que hubo un retraso en la producción de los emparedados, pero aseguró que en ningún momento dejaron de hacerlo, sino que al momento que quisieron entregarlo recibieron la información de que ya no los querían.
Agregó que la próxima semana se acercarán al decano Mendoza para pedirle una disculpa por lo ocurrido.
