Residentes de El Cangrejo, en el corregimiento de Bella Vista, están preocupados por la construcción de un proyecto residencial que aumentaría la densidad urbana de la zona y podría agravar los problemas de movilidad, la presión sobre los servicios públicos y la pérdida del patrimonio arquitectónico del sector.
El barrio de El Cangrejo surgió entre 1947 y 1950, en una época de expansión de la ciudad de Panamá. Actualmente, se caracteriza por ser una zona bohemia, con arquitectura contemporánea, áreas verdes y condiciones favorables para la movilidad peatonal.
Sin embargo, algunos vecinos de la comunidad aseguran que la tranquilidad que fue conocido El Cangrejo, está cambiando.
Jeane Marie Guardia, presidenta de la Asociación de Residentes y Propietarios de El Cangrejo (Areprocan), explicó que el proyecto PH LOV llegó al barrio en 2025, cuando los promotores realizaron consultas en la comunidad y los residentes conocieron del proyecto, un desarrollo habitacional de dos torres con capacidad para 420 apartamentos.
Según Guardia, tras conocer los detalles de la obra, numerosos residentes manifestaron su desacuerdo debido a la magnitud del proyecto y a sus posibles impactos sobre la calidad de vida en el barrio.
La dirigente indicó que la asociación presentó cerca de 90 cartas ante la dirección regional del Ministerio de Ambiente (Miambiente), solicitando que se tomaran en consideración las preocupaciones de los residentes durante la evaluación ambiental del proyecto.
Entre los argumentos enviados por Areprocan a diversas entidades como Miambiente, al Consejo Municipal e incluso a la promotora del proyecto, se señalaron varios puntos críticos que, a juicio de los residentes, pondrían en riesgo su calidad de vida y seguridad. Entre ellos destacan el posible colapso vial de la calle Arturo D. Motta, una vía considerada demasiado estrecha para soportar el volumen actual de tráfico vehicular.
Asimismo, indicaron que la infraestructura del sector es obsoleta y cuenta con una red de aguas servidas que data de 1947 y que, según afirman, actualmente no tiene capacidad suficiente, lo que podría provocar desbordamientos.
A ello se suma la baja presión de agua que enfrentan algunos edificios existentes debido a las deficiencias en el suministro de agua potable en la zona.
Guardia señaló que, pese a los planteamientos realizados por la comunidad, se aprobó el Estudio de Impacto Ambiental (EIA) Categoría I, lo que permitió el inicio de los trabajos de construcción.
Ante esta situación, explicó que la asociación remitió varias notas al ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro, en las que advertía sobre presuntas deficiencias en el EIA Categoría I. Aunque la consulta ciudadana no es obligatoria para este tipo de estudio, considera que el proceso presenta fallas.
Los residentes de El Cangrejo solicitan que el proyecto sea suspendido temporalmente hasta que “se normalice su evaluación ambiental mediante un EIA Categoría II, se realicen actividades de participación ciudadana y la ejecución del proyecto se lleve a cabo conforme a la ley y al reglamento ambiental”.
No obstante, la respuesta de Miambiente fue que cuando un tercero estime que el EIA pudiera resultar contraria a derecho o lesiva a sus intereses, el mecanismo idóneo para su impugnación es acudir ante la Sala Tercera de lo Contencioso Administrativo Laboral de la Corte Suprema de Justicia (CSJ).
Preocupación por el tráfico y la infraestructura
Por su parte, Kate Capriles, residente del sector, señaló que la comunidad no se opone al desarrollo urbano, pero considera que el proyecto es desproporcionado para las características de la calle donde se construye.
Explicó que la obra se desarrolla en la calle F, Arturo Motta de El Cangrejo, una de las vías más estrechas del sector, rodeada de varios centros educativos que ya generan importantes congestionamientos vehiculares durante las horas pico.
“Actualmente, el tráfico ya es caótico durante las entradas y salidas de las escuelas. La incorporación de 256 nuevas unidades residenciales aumentará significativamente la cantidad de vehículos”, advirtió.
Además de los problemas de movilidad, los vecinos lamentan la desaparición de viviendas representativas de la arquitectura tradicional de Bella Vista.
Otros residentes manifestaron que, desde el inicio de la obra, se han registrado congestionamientos en la vía debido al constante movimiento de maquinaria pesada y camiones de concreto que ingresan al proyecto, bloqueando la arteria vehicular y afectando el tránsito.

Autoridades responden
Ante estos señalamientos, La Prensa consultó a Miambiente sobre el proyecto. La entidad informó que el EIA del proyecto PH LOV El Cangrejo fue aprobado mediante la Resolución DRPM-SEIA-033-2025, del 24 de abril de 2025, luego de un proceso de evaluación en el que se analizaron y consideraron las observaciones presentadas por residentes y organizaciones comunitarias.
La institución explicó que La clasificación del proyecto como EIA Categoría I se sustentó en los criterios técnicos establecidos en la normativa ambiental vigente y en la lista taxativa de actividades aplicable.
“Se determinó que los impactos ambientales identificados corresponden a esa categoría, por lo que se aprobaron las medidas de manejo ambiental necesarias y otras disposiciones adicionales incluidas en la resolución”, indicó.
Respecto a la solicitud de revisar nuevamente el estudio ambiental, Miambiente descartó la posibilidad de reclasificarlo a Categoría II. La entidad señaló que las inquietudes de la comunidad fueron incorporadas y valoradas durante la evaluación del expediente y que no se han configurado las condiciones establecidas en la normativa para modificar o recalificar la categoría del EIA una vez aprobado.
La institución agregó que “continuará supervisando el desarrollo de la obra mediante los mecanismos de seguimiento y fiscalización ambiental, con el fin de verificar el cumplimiento de las medidas establecidas en el Plan de Manejo Ambiental y en la resolución que autorizó el proyecto”.
Por su parte, el representante de Bella Vista, César Kiamco, aseguró que la Junta Comunal ha acompañado el proceso relacionado con el proyecto residencial en El Cangrejo con el objetivo de garantizar que las inquietudes de los residentes sean escuchadas y atendidas.
Kiamco explicó que promovió una reunión de seguimiento entre la comunidad, el promotor y las instituciones competentes para responder las dudas planteadas por los vecinos sobre el proceso de participación ciudadana, el impacto urbano de la obra y la capacidad de los servicios básicos, especialmente el suministro de agua.
Sin embargo, respecto al debate sobre la categoría del EIA, señaló que corresponde a Miambiente determinar y sustentar técnicamente dicha clasificación, de acuerdo con la legislación vigente. Añadió que el estudio puede ser consultado públicamente en la plataforma Prefasia bajo el nombre del promotor, Grupo Inmobiliario Alpha.
Promotora asegura estar en regla
La Prensa consultó a la promotora de PH LOV para conocer su posición sobre las inquietudes planteadas por la comunidad de El Cangrejo. La empresa informó, mediante correo electrónico, que el proyecto cuenta con todos los permisos vigentes y se desarrolla conforme a las aprobaciones emitidas por las autoridades competentes.
El permiso de construcción fue otorgado el 27 de agosto de 2025, mientras que la resolución que aprobó el EIA Categoría I fue emitida el 24 de abril de 2025.
El desarrollo contempla la construcción de dos edificios. La primera torre, actualmente en ejecución, contará con 128 apartamentos y 236 estacionamientos para residentes.
En respuesta a las preocupaciones de la comunidad, la empresa aseguró que ha mantenido reuniones con residentes y con la Junta Comunal, en las que ha informado sobre la implementación de medidas para reducir las molestias generadas por la obra.
Entre las acciones adoptadas destacan la presencia de una unidad policial y banderilleros para controlar el tránsito, la instalación de señalización preventiva, medidas de control de polvo, la programación de las actividades más ruidosas a partir de las 8:00 a.m., la limpieza periódica del área y la creación de canales de comunicación directa con los vecinos.
Sobre el sistema de alcantarillado, la promotora indicó que el proyecto se conectará a la red sanitaria existente, siguiendo las especificaciones y aprobaciones técnicas del Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales (Idaan).
Respecto a las inquietudes por la baja presión de agua en el sector, explicó que el edificio contará con sistemas propios de almacenamiento y distribución, incluyendo tanques de reserva y equipos de bombeo, para garantizar el suministro a los futuros residentes sin depender directamente de la presión de la red pública.
Según la empresa, estos sistemas no afectarán el servicio que reciben actualmente los vecinos del área.

