La región de América se ve amenazada por cuatro emergencias sanitarias, el cólera, la poliomielitis, covid-19 y la viruela del mono, aunque estas dos últimas con tendencias descendentes.
La advertencia fue dada en una rueda de prensa virtual por la propia directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne, quien dijo que el resurgimiento del cólera en Haití es un recordatorio de lo rápido que pueden propagarse las enfermedades, pues hace tan solo unos meses, ese país estuvo a punto de ser declarado libre de esta enfermedad.
Tres años después de una epidemia que causó la muerte de unas 10 mil personas, Haití confirmó hasta el pasado 9 de octubre 32 casos y 18 muertes por cólera. Alrededor de 260 casos sospechosos están pendientes de confirmación en la zona que rodea a la capital, Puerto Príncipe, y casi una cuarta parte de ellos se han constatado en niños de entre 1 y 4 años.
Ante este escenario, el Ministerio de Salud (Minsa) revisa la llamada Guía Nacional de Abordaje Integral de Cólera y la formulación del plan presupuestario de ejecución para la respuesta ante la posible llegada de casos a Panamá.
El Minsa aseguró que sigue muy de cerca la situación en este país caribeño e instó a la población a mantener medidas de higiene como el lavado de mano y desinfección de objetos.
Con respecto a la polio, Panamá figura entre los 12 países de la región de América Latina y el Caribe con un alto riesgo de sufrir un brote de la poliomielitis o comúnmente llamada polio, debido al bajo porcentaje de cobertura vacunación en los últimos años, especialmente durante la pandemia y en algunas áreas indígenas rurales y áreas de difícil acceso.
Por ello, las autoridades sanitarias exhortaron a los padres de familia de llevar a sus niños a las instalaciones de salud para que completen su esquema vacunación a fin de protegerlos de las enfermedades inmunoprevenibles.
La polio no es una enfermedad tratable. La prevención con vacunas es la única opción.
En cuanto a la pandemia de la covid-19, las tendencias descendentes a nivel mundial y en América “son una señal alentadora de que podemos estar pasando de la fase aguda de la pandemia a una fase de control sostenido”, estimó la directora de la OPS. Aun así, “la pandemia sigue con nosotros”, insistió.
Mientras que “la propagación de la viruela del mono parece estar desacelerándose”, añadió Etienne.

