No solo en el archipiélago de Guna Yala están siendo afectadas por el aumento del nivel del mar en medio de una crisis climática que azota al mundo.
A lo largo del país, también hay otros municipios o regiones que afrontan problemas similares o de otro tipo relacionados con el cambio climático.
En ese contexto, técnicos del Ministerio de Ambiente trabajan en un “índice de vulnerabilidad” a nivel municipal con cuatro distritos piloto: Chame, en Panamá Oeste: Las Palmas, en Veraguas; Aguadulce, en Coclé; y David, en Chiriquí.
Según el Ministerio de Ambiente estos datos permitirán levantar información ambiental, de infraestructuras y perspectiva de la población basadas en distintos indicadores de vulnerabilidad.

De hecho, se trata de distritos donde hay problemas vinculados con las variaciones del clima como lo son las inundaciones, sequías y otros fenómenos.
El impacto
Por ejemplo, el año pasado se reportaron inundaciones en David que impactaron a más de mil personas. Igualmente, en Chame y Aguadulce hay zonas costeras afectadas por los fuertes oleajes del océano Pacífico.
De momento, la fase de recolección de datos en campo comenzó en el municipio de Chame y se tiene planeado seguir trabajando el levantamiento de la información, fortaleciendo a la vez las capacidades en la región, tanto para este municipio como para los municipios restantes a lo largo del año 2023.
Se espera que los resultados de este estudio se puedan presentar a la comunidad a finales del año 2023.
Ya el Ministerio de Ambiente elaboró un índice de vulnerabilidad al cambio climático de la República de Panamá presentado en el año 2021, el cual permitió observar e identificar zonas potencialmente vulnerables a escala nacional.
Aquel informe arrojó que Bocas del Toro, la comarca Ngäbe Buglé, Panamá, Guna Yala y Darién presentan condiciones de “exposición alta” ante una mayor frecuencia de inundaciones. Para la zona del arco seco (Herrera y Los Santos) también se refleja una vulnerabilidad, resultado de las tierras degradadas y los días secos consecutivos.
El Índice de Vulnerabilidad de Panamá, publicado en el 2021, evidenció que en casi la totalidad de los corregimientos de la comarca Ngabe Buglé demuestran una capacidad adaptativa reducida factor que incrementa aún más su nivel de exposición y riesgo frente al cambio climático. pic.twitter.com/wrCBnN9VDC
— Ministerio de Ambiente de Panamá (@MiAmbientePma) September 26, 2022
No obstante, con este plan piloto el propósito es realizar evaluaciones a nivel local o distritos, que posibilite obtener mayores detalles para la determinación del nivel de riesgo, generación de medidas de adaptación más adecuadas y futuras tomas de decisiones.
La pobreza
Uno de los aspectos que plantea la variación climática y sus daños colaterales es que las regiones con una mayor pobreza tienen una capacidad de respuesta “reducida” a los efectos adversos del clima.
En Panamá, zonas catalogadas con la menor capacidad de adaptarse al cambio climático debido a sus niveles de pobreza son la provincia de Bocas del Toro, algunas áreas de Chiriquí y Veraguas, la totalidad de la comarca Ngäbe Buglé, regiones del norte de Coclé, Colón, la comarca Guna Yala y la provincia de Darién.
También se espera que en los próximos años se registre un ascenso de nivel del mar estimado, entre 0.27 metros en el mar Caribe y 0.19 metros en el océano Pacífico. El análisis fue realizado con una proyección a mediano plazo, es decir 2050, y se tomó como referencia el sexto informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático.
La lista de los sitios que podrían verse afectados es extensa. Por ejemplo, precisa las zonas con más impactos serán: isla Carenero, Changuinola y Bastimento, en la provincia de Bocas del Toro; área turística en Boca Chica y Pedregal, en Chiriquí; Río Hato, Natá y Aguadulce, en Coclé; y París, Parita y Llano Bonito, en Herrera.

Además de Guna Yala donde se trasladará a unas mil personas por el aumento del nivel del mar, en el distrito de Kusapín, comarca Ngäbe Buglé, sus pobladores también observan cómo, en los últimos 12 años, las olas muestran un mayor tamaño y, en algunos casos, han tenido que abandonar sus viviendas en la costa y adentrarse a tierra firme.
Allí se lanzó un proyecto para la reducción del riesgo climático y resiliencia en los asentamientos humanos en este distrito. El mismo consiste en la elaboración de mapas de riesgo, así como la construcción de la visión de desarrollo del municipio.

