Un equipo de ingenieros del Ejército de Estados Unidos inició este viernes 10 de abril una inspección técnica en el puente de las Américas, luego del incendio y la explosión registrados en su base el pasado lunes, con el objetivo de determinar si la estructura mantiene condiciones seguras para el tránsito vehicular, actualmente limitado a vehículos de hasta 10 toneladas.
Según las autoridades, la evaluación forma parte de una cooperación internacional y se realiza de manera voluntaria, en conjunto con el Ministerio de Obras Públicas (MOP) y otras entidades panameñas.
El grupo está integrado por dos ingenieros estructurales y dos especialistas de apoyo, quienes tendrán la misión de emitir un análisis independiente sobre el estado del puente y verificar si su uso es seguro, incluso para vehículos pesados.
En el lugar estuvo el embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, quien señaló que los resultados de esta inspección permitirán establecer el nivel de impacto que tuvo el incidente sobre la infraestructura.
“Ahora estamos viendo cómo ha quedado la estructura del puente. Ojalá que sean cosas mínimas las que se tengan que hacer”, indicó.
Según informó, el equipo técnico llegó al país en menos de 24 horas tras la aprobación de la solicitud por parte de la administración del presidente Donald Trump y el Comando Sur de Estados Unidos. Los especialistas permanecerán en Panamá hasta el martes, mientras avanzan las inspecciones.
El embajador de Estados Unidos en Panamá, Kevin Marino Cabrera, explicó que junto con el MOP se realizan evaluaciones técnicas para determinar la integridad estructural del Puente de las Américas tras la explosión registrada.
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Se prevé que entre el lunes y el martes se entregue un informe preliminar o final al Ejecutivo, encabezado por el presidente José Raúl Mulino, para la toma de decisiones sobre los próximos pasos.
El diplomático estadounidense detalló que el análisis incluye inspecciones técnicas y, de ser necesario, el traslado de muestras a laboratorios en Estados Unidos. No obstante, indicaron que algunas pruebas podrían realizarse en Panamá, dependiendo de los requerimientos del estudio.
En cuanto a una eventual asistencia adicional, Marino no descartó que Estados Unidos pueda considerar algún tipo de apoyo para la restauración, aunque se aclaró que esta posibilidad dependerá de los resultados de la evaluación técnica.
Incluso, subrayó que este tipo de cooperación forma parte de la relación histórica entre ambos países, así como de los esfuerzos conjuntos en materia de seguridad y preparación ante incidentes que puedan afectar infraestructuras clave.
En ese sentido, destacó que la protección del Canal de Panamá no solo implica la prevención de amenazas deliberadas, sino también la capacidad de respuesta ante accidentes u otras contingencias que puedan comprometer su operación o las vías asociadas.
“El mensaje es claro: somos amigos, somos socios y estamos aquí para apoyar”, indicó.
La inspección se lleva a cabo tras el incendio ocurrido el lunes 6 de abril debajo de la estructura del puente, donde tres camiones cisterna estuvieron involucrados en una explosión que generó altas temperaturas y posteriormente una gran bola de fuego que se extendió hasta la parte superior de la vía, lo que obligó al cierre temporal del puente.
Este hecho encendió las alertas sobre posibles afectaciones en los componentes metálicos y de concreto de esta infraestructura clave para la conectividad del país.
Así avanzan las inspecciones con ingenieros estadounidenses en el puente de las Américas.
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Previamente, el martes 7 de abril, técnicos del Ministerio de Obras Públicas realizaron evaluaciones iniciales y adelantaron que no se detectaron daños estructurales graves. Sin embargo, la inspección internacional busca reforzar el diagnóstico técnico y garantizar la seguridad total antes de normalizar completamente el tránsito.
Las revisiones incluyen análisis estructurales, mediciones y verificaciones en campo para determinar si el puente —con más de 63 años de funcionamiento— mantiene su integridad tras la exposición al fuego. La estructura, inaugurada en 1962, es una de las principales vías de conexión entre la ciudad de Panamá y el interior del país.
El director de Estudio y Diseño del MOP, Edwin Lewis, explicó que es necesario realizar pruebas de laboratorio y tomar muestras del metal expuesto al calor para enviarlas a centros especializados en Estados Unidos. Asimismo, se colocarán medidores de deformación en zonas críticas de la estructura.
Se espera que, tras completar las inspecciones, los especialistas presenten un informe técnico la próxima semana, lo que permitirá a las autoridades tomar decisiones sobre posibles restricciones, la reapertura total o futuras intervenciones en esta infraestructura estratégica.

















