Las pruebas de diagnóstico del programa Aprendamos todos a leer (ATAL) volverán a ser implementadas por el Ministerio de Educación (Meduca) este año escolar 2023, para seguir identificando las debilidades y fortalezas en lectoescritura y comprensión lectora entre los estudiantes.
A partir de este año lectivo, las autoridades educativas prevén incorporar al programa a estudiantes de quinto grado, sexto grado y todo el nivel de premedia.
Así lo adelantó Antonio Pedroza, subdirector Nacional de Básica General del Meduca, quien detalló que el pasado 30 de enero se iniciaron las capacitaciones en cuanto al uso de las guías de ATAL para los docentes.
Durante todo el periodo escolar 2023 se capacitará a los docentes de primero a cuarto grado que participan en este proyecto.
También se distribuirán guías o fascículos destinados a los padres de familia, para que se integren al proceso de mejoría de lectura y comprensión lectora de sus acudidos, añadió Pedroza.
En el 2022, los estudiantes de primero a cuarto grado participaron en las dos pruebas de ATAL aplicadas; los resultados dejaron en evidencia las deficiencias.
Por ejemplo, en la primera prueba aplicada, cuando comenzó el año escolar 2022, participaron 323 mil 532 alumnos de primero a cuarto grado y las principales debilidades que se detectaron a través de este pilotaje fue en escritura y la comprensión lectora.
Mientras que en la segunda prueba de ATAL participó una cantidad similar de estudiantes de primero a cuarto grado, arrojando unos resultados satisfactorios en comparación con la primera prueba, pues se reflejó una mejoría en la lectura y en la comprensión lectora, afirmó Pedroza.
La prueba abarca la escritura, la concentración del niño cuando va a escribir, la grafía correcta y los espacios que debe guardar; saber cuáles son los puntos, los signos de puntuación y de interrogación que debe llevar un texto. Por eso es importante esta prueba, para tratar de ayudar al niño una vez tengamos los resultados, indicó Pedroza.
ATAL es una iniciativa para la enseñanza de lectura y escritura inicial impulsada por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), en la que, con el apoyo de materiales para el alumno, el maestro y el aula de clase, se brindan herramientas para apoyar el proceso de alfabetización inicial.
Pedroza indicó que se ha considerado la aplicación de pruebas del Estudio Regional Comparativo y Explicativo (ERCE) y del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos (PISA). Este ejercicio permitirá conocer los ajustes necesarios en el programa ATAL, además, mejorar la lectoescritura y la comprensión lectora de los estudiantes.
Por su parte, Nivia Rossana Castrellón, mentora de Jóvenes Unidos por la Educación, indicó que el reto del sistema educativo panameño en el presente tiene que ver con la implementación a nivel de aula de todas las herramientas, en especial, garantizar que los estudiantes utilicen los textos que se les han entregado.
Subrayó que ATAL es un programa que se enfoca en una de las grandes deficiencias que han demostrado tener los estudiantes panameños en las pruebas nacionales e internacionales: la comprensión lectora.

