El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) aprobó un préstamo de $40 millones para realizar mejoras en la cobertura y calidad de los servicios de salud y educación de las personas con discapacidad y sus familias en Panamá.
De acuerdo a la Secretaría Nacional de Discapacidad (Senadis), encargada ejecutar el crédito a través de la Unidad Coordinadora de Proyectos, con este préstamo “se incrementará la eficiencia de los sistemas de identificación y certificación de la discapacidad”.
También destacó que será posible expandir los servicios de diagnóstico temprano y rehabilitación y se contribuirá “a mejorar la calidad de los servicios educativos disponibles para los estudiantes con discapacidad”.
El crédito tiene un plazo de amortización de 15 años, un periodo de gracia de 5 años y medio, y una tasa de interés basada en Libor. Y será sometido a la aprobación del Consejo de Gabinete para su posterior refrendo de la Contraloría General de la República.
Se beneficiarán estudiantes con discapacidad en 477 centros educativos de áreas rurales del país.
Senadis explicó que el préstamo se divide en cuatro componentes principales que son: la medición y valoración de la discapacidad; aumento en la cobertura y calidad del diagnóstico temprano y rehabilitación; fortalecimiento del modelo de educación inclusiva y promoción de la autonomía de las personas con discapacidad.
Se estima que casi un 8% de la población en Panamá presenta algún tipo de discapacidad. La prevalencia es más alta en áreas rurales que en urbanas, y es mayor en las mujeres que en los hombres y afecta de manera especial a la población mayor de 65 años.

