La Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) conmemoró este miércoles 12 de junio el 37º aniversario de la creación de la Cruzada Civilista en el país.
Durante los días de esta cruzada, las marchas solían partir de los predios de la Iglesia del Carmen, la Cciap, Plaza 5 de Mayo y Calle 50. En estos lugares, miles de panameños ondeaban banderas blancas, tocaban pailas y los conductores hacían sonar sus bocinas en rechazo a la dictadura militar.
En el evento de este miércoles en la Cciap, se honró a los mártires de esta causa y a los heridos que sufrieron represalias por manifestarse pacíficamente en las calles.
César Tribaldos, expresidente de la Cciap y miembro fundador de la Cruzada, destacó la importancia de la unidad del pueblo en la lucha contra la dictadura militar. Resaltó cómo diversos profesionales –médicos, educadores–, sindicatos, empresarios y estudiantes se unieron para derrocar un régimen “corrupto y opresor”.
“Igualmente debemos recordar a los caídos civilistas que ya no están con nosotros y a los cientos de heridos por perdigones, otros golpeados de manera salvaje y miles de apresados que tuvieron que soportar los vejámenes y violaciones de los derechos humanos en las cárceles de la dictadura”, afirmó.
Tribaldos también destacó los recientes movimientos cívicos contra la mina, liderados por jóvenes y su papel en la política panameña. “Más recientemente, un grupo de jóvenes independientes lograron destronar a los partidos políticos tradicionales, al punto de que una gran minoría de ellos no lograron la reelección”, añadió.

Por su parte, el actual presidente de la Cciap, Juan Arias, afirmó que las acciones ejecutadas hace 37 años por el movimiento hoy permiten “estar gozando de democracia, justicia y libertad”. “Este andar nos ha enseñado que el sistema democrático es mucho más que votar libremente”, indicó.
Arias expresó que se precisa un Estado de derecho transparente y responsable, con instituciones fuertes que garanticen libertad y equidad para el desarrollo sostenible de todos, tanto a nivel personal como profesional.
En tanto, Aurelio Barría, también expresidente de la Cciap y fundador de la Cruzada Civilista, señaló que el movimiento dejó una marca en la cultura política panameña, fomentando valores democráticos y un rechazo generalizado a gobiernos autoritarios, influyendo en el comportamiento electoral y en la resistencia a movimientos que amenacen las libertades individuales y la vida en democracia.
La Cruzada Civilista surgió el 9 de junio de 1987 como una reacción espontánea de los diferentes sectores de la sociedad panameña. Diversos gremios profesionales del país (educadores, médicos, empresarios, obreros, representantes de los sectores productivos del agro panameño, estudiantes universitarios y ciudadanos en general) acogieron el clamor de las calles: justicia, libertad y democracia.
