Un total de 396 médicos recién graduados iniciará en abril su internado hospitalario, tras participar en el proceso de asignación de plazas conocido como “Viva Voz”, organizado por la Comisión Nacional de Docencia de Médicos Residentes e Internos.
El acto se realizó el 13 de marzo en el auditorio de la consulta externa del Hospital Santo Tomás, donde los aspirantes escogieron las plazas en las que completarán la etapa final de su formación clínica.
Del total de plazas asignadas, 264 corresponden al Ministerio de Salud (Minsa) y 132 a la Caja de Seguro Social (CSS).
Entre los beneficiarios del Minsa se encuentran 203 médicos que no habían logrado obtener una plaza en el último proceso de Viva Voz. Con esta nueva asignación, este grupo finalmente podrá iniciar su internado, cerrando así el ciclo de espera para estos profesionales.
En el grupo principal —médicos de primer año con aprobación del examen de certificación básica en medicina— las plazas se distribuyeron en diversos hospitales del sistema público.
El Hospital Santo Tomás recibirá 131 internos, lo que lo convierte en el centro con mayor número de plazas.
Otros hospitales con asignaciones importantes son el Hospital José Domingo de Obaldía, el Hospital Luis “Chicho” Fábrega y Ciudad de la Salud, con 65 plazas cada uno.
El Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid contará con 35 internos. También se asignaron plazas en el Hospital Irma de Lourdes Tzanetatos, el Hospital Manuel Amador Guerrero y el Hospital Regional Rafael Hernández, lo que amplía la cobertura en distintas áreas del sistema de salud pública.

Distribución por provincias y regiones
El proceso también contempló plazas para médicos de segundo año con certificación, destinadas a reforzar la atención médica en regiones con menor disponibilidad de personal.
Entre las provincias con mayor número de cupos destacan Coclé (70 plazas combinadas entre Minsa y CSS), Chiriquí (David) (56), Herrera (49), Veraguas (42) y Los Santos (57).
Además, se asignaron plazas en Bocas del Toro, Colón, Panamá Este, Panamá Oeste, Darién y Guna Yala. Algunas de estas plazas incluyen incentivos salariales de hasta un 40% para zonas de difícil acceso, con el objetivo de motivar a los médicos a integrarse en regiones donde la atención es más limitada.

Una etapa clave en la formación médica
El internado representa la fase final de la formación clínica que deben completar los egresados de medicina para obtener la idoneidad profesional.
Durante este período, los médicos rotan por distintas especialidades y hospitales del sistema público, donde atienden pacientes bajo supervisión, adquieren experiencia práctica y consolidan competencias clínicas esenciales.
El proceso de "Viva Voz" permite que los aspirantes seleccionen su plaza en función del puntaje obtenido en el examen nacional de certificación básica en medicina, una prueba que busca garantizar que los futuros profesionales cuenten con los conocimientos necesarios para ejercer la medicina con seguridad y responsabilidad.
Los médicos graduados deben realizar el internado un año en la ciudad capital y el segundo año en alguna instalación de docencia ubicada en el interior del país.

