Para Marcela Galindo de Obarrio, presidenta de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (Cciap) la “crisis de la basura” no es un problema de camiones, sino que es un fracaso del modelo de trabajo de la Autoridad de Aseo, Urbano y Domiciliario.
De acuerdo con Galindo de Obarrio, esa crisis es otro “triste ejemplo de las consecuencias que pagamos los ciudadanos cuando se aplican soluciones políticas a problemas eminentemente técnicos”.
Añadió que el alto precio de ese fracaso “lo pagamos todos: los ciudadanos que estamos viviendo en ambientes enfermos e insalubres”.
Otro punto que resaltó la presidenta de la Cciap es que los trabajadores de la Autoridad de Aseo, Urbano y Domiciliario jamás llegan a especializarse.
Además cada “tanto tienen que irse a huelga para mejorar sus condiciones porque ese es el método que propicia la forma actual de administrar la recolección de desechos”.
Galindo de Obarrio recordó que la misma ciudad que no es capaz de recolectar y disponer adecuadamente su basura se manejan todos los días el cruce de decenas de buques, cientos de vuelos en el principal hub aéreo de América Latina o miles de pasajeros en el único sistema de metro de la región.
“Queda claro que tenemos el talento humano para analizar y resolver el problema, de ahí que hacemos un llamado a la implementación de modelos tanto públicos como privados de administraciones transparentes, profesionales y especializadas, sin la perniciosa politiquería”, dijo.
La dirigente también enfatizó que ciudades en todo el mundo, con poblaciones y volúmenes de desechos cientos de veces más grandes, “resolvieron hace años el manejo de sus desechos a base de una administración profesional por parte de entidades o empresas especializadas en la materia”.

