Las células madre se han convertido en una de las áreas más prometedoras de la medicina regenerativa por su capacidad para producir células especializadas del organismo.
Sin embargo, en Panamá su aplicación clínica tiene límites definidos: actualmente, solo cuatro instituciones cuentan con autorización para realizar procedimientos con células madre hematopoyéticas, utilizadas principalmente para tratar enfermedades de la sangre, indica una publicación científica de la revista Stem Cell Reports,
La regulación panameña establece que el uso terapéutico de células y tejidos humanos debe cumplir con requisitos científicos, éticos y sanitarios. El Decreto Ejecutivo No. 179 de junio de 2018 reglamenta la investigación con tejidos y células de origen humano en el país y establece el marco para su utilización con fines terapéuticos.
El uso comprobado: trasplantes hematopoyéticos
La aplicación de células madre con mayor evidencia científica y uso clínico aceptado corresponde al trasplante de células madre hematopoyéticas, un procedimiento empleado para tratar enfermedades que afectan la sangre y el sistema inmunológico.
Estas células pueden obtenerse de fuentes como la médula ósea o la sangre de cordón umbilical y permiten recuperar la producción normal de células sanguíneas después de determinados tratamientos.
En Panamá, los centros autorizados para realizar la extracción, el almacenamiento y el trasplante de células madre hematopoyéticas son:
Instituto Oncológico Nacional.
Complejo Hospitalario Dr. Arnulfo Arias Madrid de la Caja de Seguro Social.
Hospital del Niño Dr. José Renán Esquivel.
The Panama Clinic.
Estos centros cuentan con programas médicos dirigidos a pacientes que requieren este tipo de terapia dentro de indicaciones clínicas establecidas.
No toda terapia con células madre está aprobada
El interés comercial alrededor de las células madre ha aumentado debido a las expectativas sobre su posible capacidad para reparar tejidos o tratar enfermedades complejas.
En ese sentido, científicas panameñas del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud y del Comité Nacional de Bioética de la Investigación (CNBI)- ente adscrito al Ministerio de Salud (Minsa)-, en la publicación científica en la revista Stem Cell Reports, advierten que una terapia experimental no puede presentarse como un tratamiento comprobado. Para que una intervención sea incorporada a la práctica médica, debe demostrar seguridad y eficacia mediante estudios clínicos controlados.
La normativa panameña establece que los usos diferentes al trasplante hematopoyético deben desarrollarse bajo protocolos de investigación aprobados por los organismos correspondientes, entre ellos el CNBI y las autoridades sanitarias.
¿Qué diferencia hay entre una terapia aprobada y una experimental?
Una terapia aprobada cuenta con evidencia científica que demuestra sus beneficios y riesgos después de un proceso de evaluación.
En cambio, una terapia experimental busca responder preguntas científicas y todavía no cuenta con suficiente evidencia para ser considerada un tratamiento estándar.
Los especialistas señalan que los testimonios publicados en redes sociales o páginas comerciales no sustituyen los resultados obtenidos mediante investigaciones clínicas.
El país ha desarrollado programas especializados para el uso de células hematopoyéticas. La Caja de Seguro Social, a través de su programa de trasplante, ha realizado cientos de procedimientos desde su creación. Además, Panamá participa en iniciativas regionales relacionadas con terapias celulares y trasplantes.
Mientras avanza la investigación mundial sobre medicina regenerativa, los expertos insisten en que los pacientes deben diferenciar entre una terapia respaldada por evidencia científica y una oferta comercial que aún se encuentra en etapa experimental.

