Hola amigos. En este episodio nos acompaña el doctor Orlando Quintero, activista y fundador de Probidsida.
Primero quiero decir que yo llevo años haciéndome mis exámenes de enfermedad de transmisión sexual en Probidsida, así que gracias de salida.
Qué bien. ¿Te han tratado bien o más o menos?
De hecho, tengo un cuento bien curioso. La primera vez que fui, me preguntaron si sabía ponerme un condón. Me preguntaron: ¿puedes hacerlo? Entonces, yo lo hice.
¿Lo hiciste bien o?
Parece que lo hice bien porque no me dijeron más.
Aunque no lo creas, es uno de los grandes problemas. Nosotros siempre decimos el uso correcto y continuo del condón. No es que hoy sí o esta vez sí y la otra no.
Como de 10 personas que tú pongas a tratar de ponerlo, alrededor de tres o cuatro como máximo, te lo hacen bien. Los otros seis, alguna falla hay en la colocación del preservativo.
La fundación trabaja mucho los temas de VIH, sida. Creo que sería bueno empezar con qué es VIH y qué es el sida.
VIH, virus de inmunodeficiencia humana. Sida es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida.
Y entre uno y otro, hay 3, 5, 10 años. El sida es la última etapa de la evolución de la infección del VIH. Sin tratamiento, el virus destruye el sistema inmunológico y entran infecciones oportunistas.
Lo que mata no es el VIH, el que mata es la infección oportunista.
Que si estás infectado con VIH o te sale una prueba positiva, es una prueba positiva de VIH, no de sida. Cuando estás con sida, ahí sí, el riesgo de morir es un 10% o 15%.
Así que la idea es un diagnóstico temprano y un tratamiento oportuno.
¿Cómo está la situación en Panamá en términos de cifras?
Panamá sigue estando entre los primeros países más afectados de América. Estamos entre los seis países más afectados de toda América. Y somos el país número uno en Centroamérica en número de nuevos casos de VIH. Comparándonos con países como Surinam, Guyana, Haití, Honduras.
¿Y por qué está pasando eso?
Panamá es una economía de servicio. Mucha gente fluyendo aquí. Puertos por todos lados.
Y vivimos como en un caldo de cultivo. Tenemos tabú sobre la sexualidad, alto consumo de alcohol y drogas, ambiente nocturno tremendo y pobre educación sexual. Aquí no hay educación sexual en la escuela, programada.
Pareciera que los programas se limitan a repartir condones.
Eso es un error, centrarlo solamente en un condón. Esto es mucho más.
Hay un tema de derechos, hay afectaciones emocionales, pérdida de trabajo. Gente que las botan de los trabajos solamente por su condición de VIH.
No es un solo aspecto
¿Cómo está la situación de los medicamentos?
En 2004 hablábamos mucho del desabastecimiento. Hoy tengo que decirlo claro: tenemos varios años donde no hay ese desabastecimiento continuo.
Ahora es una sola pastilla que tiene los tres medicamentos.
Yo tengo 71 años de vida. 37 de vivir con VIH. Llegué a tomar hasta 16 pastillas al día. Hoy es una sola pastilla.
Y también se ha avanzado en la parte preventiva con el PrEP, un medicamento que puedes tomar antes de infectarte si te consideras de riesgo.
¿Panamá está a la par con el resto del mundo?
En tratamiento sí. Hace mucho tiempo ya se está dando una sola pastilla y es muy efectivo.
Pero tienes que tener adherencia. Disciplina en el tratamiento.
Carga viral y CD4 son claves. Si tienes una carga viral indetectable, el virus pierde la capacidad de transmitirse. Carga viral indetectable es igual a intransmisible.
Esa es la clave para controlar el avance de la epidemia.
¿Cada cuánto uno debe hacerse la prueba?
Si eres sexualmente muy activo, cada cuatro meses.
Lo ideal, por lo menos una vez al año. Porque puedes tardar años en desarrollar sida. Si lo detectas temprano, recibes tratamiento.
En dos meses la carga viral cae indetectable.
Hablemos de los jóvenes. Aquí hay mayor actividad sin conocimiento. ¿Cómo trabaja la Fundación con ellos?
Tenemos el Proyecto Juventud desde 2007. Capacitamos jóvenes por tres días y luego ellos van a hablar a sus colegios.
Fortalecemos liderazgo. Educación de pares. Un joven hablándole a otro joven.
En Panamá a los homosexuales no se les permite donar sangre. ¿Esto tiene que ver con VIH?
Eso es producto del estigma y la discriminación. Una persona gay no necesariamente vive con VIH.Si está infectado, obviamente no puede donar, sea gay o heterosexual. Pero si la prueba es negativa, no veo el por qué no puedan donar sangre.
Me gustaría darle una última palabra.
En ambientes como carnavales hay mucho desenfreno, alcohol y droga. Y sin pensar dos veces puedes tener una relación que te deje infectado.
Puede ser clamidia, sífilis, herpes, VIH. El premio mayor es un VIH: tratamiento de por vida y confrontar el estigma y la discriminación.
La palabra clave es conciencia de riesgo. La protección es tu decisión.

