Los usuarios del transporte alternativo denuncian el cobro excesivo de pasajes por parte de algunos conductores de los denominados “busitos piratas” que operan en la 5 de Mayo y La Chorrera, puntos donde habitualmente cientos de panameños abordan estos vehículos para dirigirse hacia Panamá Oeste.
Aunque la normativa panameña prohíbe y sanciona la prestación del servicio de transporte de pasajeros en vehículos no autorizados, conforme al Decreto Ejecutivo N.° 640 de 2006, que reglamenta el tránsito terrestre, esta modalidad de transporte continúa operando de forma ilegal.
Según los usuarios, el pasaje en estos vehículos suele ser de $2.00. Sin embargo, cuando los pasajeros pagan con billetes de mayor denominación o utilizan el servicio después de las 11:00 p.m., algunos conductores cobran entre $3.50 y $5.00. En contraste, la tarifa del transporte público autorizado que parte de la Terminal Nacional de Transporte de Albrook es de $1.50.
Consultada sobre estas denuncias, la Autoridad del Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT) informó que mantiene operativos permanentes para fiscalizar el transporte público, selectivo y pirata.
El supervisor nacional del Cuerpo de Inspectores de la ATTT, Ariel Samudio, reiteró el llamado a la ciudadanía para que evite utilizar transporte pirata, al advertir que los usuarios quedan expuestos a tarifas no reguladas y a vehículos que no cumplen con los controles de seguridad establecidos en la legislación vigente.
Samudio explicó que, durante 2026, la ATTT ha ejecutado más de 500 operativos en todo el país para fiscalizar el transporte público, selectivo y pirata. De esa cifra, más de 200 se han realizado en el área metropolitana, con un promedio de dos inspecciones por semana.
Los operativos se han concentrado en distintos puntos de la ciudad de Panamá y Panamá Oeste, donde las autoridades han detectado múltiples irregularidades, entre ellas vehículos sin póliza de seguro vigente, conductores con licencias inadecuadas o con restricciones, e incluso personas que prestaban el servicio sin licencia de conducir.
El funcionario recordó que prestar el servicio de transporte público en vehículos no autorizados constituye una infracción al Reglamento de Tránsito y conlleva la retención de la licencia de conducir, una multa de $1,000 y la remoción del vehículo mediante grúa.
La ATTT informó que estos operativos continuarán ante las crecientes denuncias de pasajeros por cobros arbitrarios y el aumento de vehículos que operan de manera irregular. Asimismo, recordó que en marzo pasado la institución advirtió que no ha autorizado incrementos en las tarifas del transporte público colectivo ni selectivo, por lo que cualquier aumento unilateral es ilegal y puede ser sancionado.

