El Programa de Saneamiento, entidad adscrita al Ministerio de Salud (Minsa), encargada de recolectar y tratar las aguas residuales de la ciudad de Panamá con el objetivo de brindar una mejor calidad de vida a la población, ha reportado una serie de hallazgos inusuales dentro del sistema sanitario.
Las inspecciones recientes evidencian el ingreso constante de objetos y residuos que no pertenecen a la red de alcantarillado, provocando obstrucciones, daños en equipos y desbordamientos en distintos puntos de la ciudad.
A continuación, el listado de los 10 hallazgos más insólitos, ordenados de mayor a menor impacto:
Colchones: El problema más crítico. Bloquean completamente el flujo del sistema y paralizan su operación.
Cigüeñal de motor: Una pieza metálica pesada introducida en una estación de bombeo, propia de entornos mecánicos y no sanitarios.
Bicicletas y carricoches: Objetos voluminosos que obstruyen colectoras y generan desbordamientos de aguas residuales.
Palmeras: Troncos y raíces completos dentro del sistema, capaces de dañar bombas y tuberías.
Capa de hidrocarburo: Mezcla espesa de aceite, combustible y residuos industriales que flota sobre el agua, altamente contaminante.
Postes de luz o telefonía: Estructuras completas de infraestructura urbana halladas dentro del sistema sanitario.
Animales vivos; Ratas, peces e incluso lagartos dentro de las alcantarillas, reflejando el deterioro del entorno.
Materiales de construcción: Bloques, cemento, concreto y madera de gran tamaño, como si provinieran de vertidos de obras.
Residuos hospitalarios: Desechos médicos peligrosos, totalmente incompatibles con el sistema de alcantarillado.
Grasas compactadas: Acumulaciones solidificadas de aceite y restos de comida que terminan endureciéndose en las tuberías.
El Programa de Saneamiento reiteró el llamado a la población a hacer un uso responsable del sistema sanitario, recordando que su función es exclusivamente el manejo de aguas residuales domésticas y no la disposición de desechos sólidos o peligrosos.
Este proyecto de saneamiento de la ciudad y bahía de Panamá ha requerido una inversión integral superior a los $2,000 millones desde que iniciaron las obras en 2007.

