Representantes del Ministerio de la Presidencia sustentaron ante la Comisión de Presupuesto de la Asamblea Nacional un traslado de partida destinado a financiar la contratación de una consultoría para el proyecto ferroviario Panamá–David–Frontera.
La comparecencia estuvo a cargo de la viceministra de la Presidencia, Virna Luque, y se centró en la necesidad de financiar el desarrollo de un modelo financiero, considerado pieza fundamental dentro del estudio de factibilidad de esta ambiciosa obra de infraestructura.
Durante la presentación, la viceministra cedió la palabra a Diego Calderón, miembro del equipo técnico, quien detalló que la consultoría, por un monto de 561 mil 724 dólares, forma parte de los trabajos que ejecuta la Secretaría Nacional del Ferrocarril.
Según se expuso, el objetivo es desarrollar un modelo económico-financiero que permita proyectar el comportamiento del sistema ferroviario a largo plazo. Este incluirá tanto el transporte de carga como de pasajeros, así como otros servicios asociados que se habilitarían a lo largo del trazado del proyecto.
El modelo
El modelo busca evaluar variables clave como ingresos, inversiones de capital, costos operativos y beneficios sociales y económicos. Además, incorporará el análisis de externalidades y escenarios de financiamiento, incluyendo posibles esquemas de asociaciones público-privadas, utilizando insumos provenientes del plan maestro y estudios de demanda en curso.
Algunos diputados cuestionaron el impacto territorial del proyecto. Las dudas se profundizaron al recordar un traslado de partida aprobado en 2025 por más de 11 millones de dólares para estudios relacionados con el mismo proyecto.
Los miembros de la Comisión de Presupuesto cuestionaron si esos recursos fueron ejecutados y por qué ahora se solicitaban nuevos fondos para una consultoría que, en teoría, ya debía estar contemplada.
Ante estos señalamientos, representantes de la Secretaría Nacional del Ferrocarril explicaron que, aunque se realizaron licitaciones y contrataciones parciales, algunos componentes del estudio —como el modelo financiero— no pudieron concretarse debido a retrasos en los procesos de refrendo, lo que obligó a replantear la solicitud presupuestaria para este año.
De hecho, el pasado 29 de mayo de 2025, el ministro de la Presidencia, Juan Carlos Orillac, compareció ante la Asamblea para sustentar un traslado de partida por 11.1 millones de dólares, destinados al desarrollo del ambicioso proyecto ferroviario.
Aquella vez, el ministro explicó que los fondos servirían para iniciar una serie de consultorías, estudios técnicos y procesos administrativos clave. Entre ellos, mencionó la licitación del administrador del proyecto, el estudio de impacto ambiental —estimado en categoría 3—, así como los estudios de prefactibilidad de ingeniería y la contratación de personal especializado. Estos pasos, según Orillac, son necesarios para asegurar el diseño y la ejecución adecuados de una obra de gran escala y alcance nacional.
Ahora, casi un año después, el equipo de funcionarios del Ejecutivo volvió a solicitar presupuesto para consultorías relacionadas con este proyecto.
La ejecución
Durante el debate, el director de Presupuesto del Ministerio de Economía y Finanzas, Aurelio Mejía, dijo que los 11 millones de dólares solicitados en 2025 sí fueron ejecutados, aunque redistribuidos en distintas consultorías vinculadas al proyecto. Además, explicó que se realizaron reservas presupuestarias que actualmente se encuentran en proceso de pago a través de la Contraloría General de la República.

Mejía sostuvo que el nuevo traslado de partida responde a la necesidad de completar estudios adicionales para un proyecto considerado prioritario dentro del programa de gobierno.
“La ejecución de los 11 millones sí se hizo. Esto que viene ahora son recursos adicionales para otros estudios de consultoría que ellos requieren para la terminación de un proyecto de gran magnitud dentro del programa de gobierno”, concluyó.
Los próximos meses serán clave para el futuro del proyecto del tren Panamá–David. Los resultados de estudios como el de factibilidad determinarán si la obra es viable.
El proyecto puede llegar a costar hasta 4,000 millones de dólares, con una longitud de más de 200 kilómetros, e incluiría un tren de pasajeros que alcanzaría una velocidad de 180 kilómetros por hora. En tanto, el tren de carga circularía a 100 kilómetros por hora.


