La Caja de Seguro Social (CSS) lanzó su quinta convocatoria para la contratación de médicos especialistas, con el objetivo de reforzar la atención médica en el país y hacer frente a la falta de especialistas en diversas regiones, especialmente en el interior del país.
Marcos Young, director ejecutivo nacional de Servicios y Prestaciones en Salud de la CSS, informó que se han habilitado más de 70 plazas para distintas especialidades, enfocadas principalmente en las provincias con mayores déficits de especialistas.
Las regiones que más requieren este recurso humano son Bocas del Toro (14 plazas), Coclé (11), y Chiriquí (9). A estas se suman Colón y Panamá Este, con 11 plazas cada una; Azuero, con 10; y Veraguas, con 5. Estas zonas del país enfrentan una urgente necesidad de médicos especialistas, y la convocatoria busca atender esta carencia.
Las especialidades solicitadas incluyen anestesiología, cardiología, cirugía vascular periférica, endocrinología, gastroenterología, gineco-obstetricia, hematología, medicina crítica e intensiva, medicina interna, nefrología, neumología, neurología, oftalmología, pediatría, radiología, reumatología y urología.
Young detalló que la oferta incluye un salario base de $2,500 mensuales, al que se suman beneficios como un sobresueldo del 40%, pago por turnos adicionales y beneficios de vivienda.
Con esta iniciativa, la CSS pretende fortalecer los servicios de salud a nivel nacional y garantizar una mejor calidad en la atención médica de los pacientes, especialmente en las regiones más necesitadas.
La convocatoria se presenta como una oportunidad para los profesionales de la salud de contribuir significativamente al sistema de atención pública en Panamá, mejorando las condiciones sanitarias y aliviando la presión sobre los centros de salud en las zonas más alejadas del país.
La realidad: más médicos generales que especialistas
Aunque Panamá supera el parámetro de médicos por habitante utilizado como referencia internacional, el país enfrenta problemas estructurales de cobertura en salud, con médicos desempleados o subempleados y una distribución desigual de especialistas. Así lo advirtió el doctor Paulino Vigil De Gracia, director nacional de Docencia e Investigación de la CSS.
De acuerdo con el funcionario, uno de los errores más comunes en el debate público es interpretar de manera literal los indicadores de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “La OMS no define un número obligatorio de médicos que deba tener cada país. Lo que se utiliza como referencia mínima es alrededor de 17 médicos por cada 10,000 habitantes. Panamá tiene aproximadamente 23 por cada 10,000, por lo que, en teoría, está por encima de ese parámetro”, explicó.
Sin embargo, Vigil De Gracia advirtió que esta cifra, por sí sola, no refleja la realidad del sistema. “Ese número no indica si los médicos están bien distribuidos, no diferencia entre médicos generales, residentes, especialistas o subespecialistas, ni muestra si están concentrados en la capital o dispersos en el resto del país. Por eso puede resultar engañoso”, señaló.
Uno de los principales problemas identificados es la concentración de médicos, especialmente de especialistas, en las zonas urbanas. Panamá no escapa a una tendencia global: las grandes ciudades concentran la mayor parte del recurso humano en salud, mientras que las áreas rurales y las comarcas enfrentan carencias persistentes.
“En casi todo el mundo hay más especialistas en las capitales que en las áreas marginadas, y Panamá no es la excepción”, afirmó el director nacional de Docencia e Investigación de la CSS. Esta desigualdad impacta directamente en la calidad y oportunidad de la atención médica para miles de personas que viven fuera del eje urbano.
Esta convocatoria de la CSS representa una oportunidad crucial para los médicos especialistas que deseen contribuir al fortalecimiento del sistema de salud en Panamá, especialmente en las regiones más necesitadas. A través de un esfuerzo conjunto entre la CSS y los profesionales de la salud, se busca no solo mejorar la cobertura y calidad de la atención, sino también equilibrar la distribución de los especialistas en todo el país.
Ante la creciente demanda y las carencias en áreas rurales y comarcales, esta iniciativa se presenta como un paso vital hacia una atención médica más equitativa y accesible para todos los panameños.


