El proyecto de ampliación del Corredor de las Playas —tramo Carretera Panamericana-El Espino-Sajalices y Variante Campana— registra actualmente un 5% de avance físico, de acuerdo con lo previsto en el cronograma de ejecución establecido por el Ministerio de Obras Públicas (MOP).
Durante su primera inspección, el ministro de Obras Públicas, José Luis Andrade, realizó un recorrido por la obra y supervisó los primeros nueve kilómetros del proyecto, entre Hacienda Los Calderones y el corregimiento de Villa Carmen, donde verificó los trabajos que se desarrollan en turnos diurnos y nocturnos.

La ampliación contempla tres carriles por sentido de circulación, con el objetivo de aumentar la capacidad de la vía y mejorar la fluidez del tráfico entre La Chorrera, Capira y la entrada a Campana. Una obra que tiene un costo de $228.5 millones y ejecuta Constructora MECO, S.A.
El proyecto también contempla la construcción de vías marginales en los sectores con mayor actividad comercial, además de una reestructuración integral de los pasos peatonales para mejorar las condiciones de seguridad de quienes utilizan la vía.
Durante la inspección, las cuadrillas concentraban sus labores en la adecuación de los sistemas de drenaje, el reemplazo de material de desecho y la colocación de capa base en la antigua cuneta central y en sectores laterales de la carretera.
También se ejecutan trabajos de perfilado para remover la carpeta asfáltica existente de la carretera Panamericana.
Una variante de 3.8 kilómetros
Uno de los componentes principales del proyecto es la Variante Campana, que contempla un viaducto de 3.8 kilómetros con tres carriles por sentido.

La estructura está diseñada para ofrecer una alternativa de circulación frente a la actual loma de Campana y permitir un tránsito más seguro y eficiente.
La obra forma parte de la estrategia de modernización de la infraestructura vial del país y busca complementar el proyecto de Asociación Público-Privada (APP) de la Carretera Panamericana Oeste, correspondiente al tramo Loma Campana-Santiago.
De acuerdo con la directora del proyecto, Lilian Gutiérrez, la infraestructura beneficiará a más de dos millones de personas, especialmente a los conductores que se movilizan hacia el interior del país durante los fines de semana y días feriados.
El impacto esperado no se limita a la movilidad. Durante su construcción, la megaobra generará aproximadamente 600 empleos directos e indirectos, contribuyendo a la actividad económica en las áreas donde se desarrolla el proyecto.

Para el ministro de Obras Públicas, el reto será mantener el ritmo de los trabajos para cumplir con la fecha de entrega prevista para septiembre de 2028, mientras se ejecutan simultáneamente las labores de ampliación, drenaje y rehabilitación de la vía, así como la construcción de pasos peatonales, vías marginales y la compleja Variante Campana.
La obra busca transformar uno de los corredores viales más utilizados para los desplazamientos entre la capital y el interior del país, reduciendo los puntos de congestión y aumentando la capacidad de circulación de la carretera Panamericana.


