La Caja de Seguro Social (CSS) informó, mediante un comunicado, que presentó una denuncia penal ante el Ministerio Público por la posible sustracción y pérdida de medicamentos en Chiriquí.
El contexto de esta situación fue presentado por el director general, Dino Mon Vásquez, durante la exposición del informe de gestión 2025 ante la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Social de la Asamblea Nacional, el miércoles 11 de marzo.
La denuncia se activó después de que la CSS detectara anomalías en el sistema de distribución de fármacos, que habrían permitido la salida irregular de medicinas destinadas a los pacientes.
Tras recibir la denuncia, fiscales del Ministerio Público iniciaron una investigación de oficio para determinar responsabilidades por estos hechos, que no solo afectan a los usuarios, sino también la operación interna de la institución.
Mon Vásquez explicó que, aunque al cierre de diciembre la CSS alcanzó un abastecimiento del 96 % gracias a compras que superaron los 124 millones de dólares, se han registrado pérdidas de medicamentos que no se reflejan en los registros oficiales.
“El problema no es solo la falta de abastecimiento, sino la manera en que algunos fármacos han salido del sistema sin un control adecuado”, dijo Mon durante su exposición en la Asamblea.
Como ejemplo, el director señaló un caso ocurrido en Chiriquí, donde “bolsas de medicamentos eran tiradas a la basura y posteriormente retiradas por personas en situación de calle”, presuntamente contratadas por personal de la institución.
La situación, aseguró Mon, se ha repetido en distintos puntos de la red de atención de la CSS, lo que ha generado desabastecimiento de insumos esenciales en las últimas semanas, incluyendo medicamentos clave como irbesartán y amlodipina, utilizados para tratar la presión arterial.

SALMI: tecnología para frenar irregularidades
Para mejorar el control, la CSS ha extendido la implementación del Sistema de Administración Logística de Medicamentos e Insumos (SALMI) en 32 unidades ejecutoras. Se trata de una plataforma que permite llevar un registro detallado del almacenamiento, distribución y trazabilidad de cada medicamento, tanto en tiempo real como fuera de línea.
Según Mon, este sistema, donado por la Organización de las Naciones Unidas, dificulta la manipulación interna de los registros, algo que “era posible con el sistema anterior, ya que cualquiera podía ingresar y modificar las entradas y salidas de inventario”.
“El SALMI nos da trazabilidad y control. Con esta herramienta será mucho más difícil que los registros sean manipulados, incluso por personal de la propia institución”, afirmó.
La CSS también reveló que, en 2025, se dispensaron 22,373,111 pastillas, cifra que supera en más de 4 millones las 17,944,228 dispensadas en 2024, un dato que la entidad presenta como señal de mayor cobertura, pese a las irregularidades detectadas.
La CSS asegura que busca reforzar la gestión interna, garantizar la disponibilidad de medicamentos y evitar que nuevas pérdidas compliquen la atención de los pacientes.

