El español Fabio Belnome recorre el continente americano a bordo de un Fiat Marea de 1998, en una travesía que comenzó en Alaska y tiene como meta la Patagonia. Sin embargo, al llegar a Panamá, el viaje por carretera se detiene abruptamente: el Tapón del Darién, la única zona sin conexión vial entre Centro y Sudamérica.
Con su automóvil navegando en un contenedor hacia Cartagena, Belnome decidió no quedarse esperando. Aprovecha los días en Panamá para explorar el país en motocicleta.
Su travesía por el país, comenzó con un viaje a El Valle de Antón, donde los vientos fueron protagonistas. Según su relato, ráfagas intensas lo acompañaron durante buena parte del trayecto, obligándolo a mantener firme el control de la motocicleta, en medio del frente frío que afecta a Panamá y otros países de Centroamérica.
El bloguero, quien arribó al país hace aproximadamente una semana, ha documentado en detalle su travesía, compartiendo cada experiencia vivida y los desafíos que ha debido enfrentar para continuar su ruta hacia Sudamérica.
Lo mas complicado: transportar su Fiat. Separarse temporalmente del vehículo que lo ha acompañado desde Alaska no fue un trámite cualquiera.
Antes de embarcarlo, tuvo que ajustar hasta el último detalle: dejar el tanque casi en reserva, retirar líquidos inflamables y prepararlo para aproximadamente dos semanas encerrado en un contenedor mientras llega a Colombia.
Dentro de sus experiencias en el país, aseguró que al momento de dejar su vehículo en Colón, se encontró con una escena en particular: en un espacio reducido coincidían vehículos con matrículas alemanas, inglesas, españolas y de otros países europeos.
“En todo el viaje casi no he visto placas extranjeras, y de repente aquí estaban todas juntas”, comentó.
El creador de contenido hizo un balance detallado de cuánto cuesta cruzar la región con coche propio.
El procedimiento, explica, es prácticamente el mismo en toda la región. Primero se realiza migración y aduanas de salida en el país que se abandona, y luego migración y aduanas de entrada en el siguiente. Aunque el conductor viaja con pasaporte, el vehículo no dispone de uno válido, por lo que es obligatorio tramitar una importación temporal en cada frontera.

México fue el país más costoso del recorrido. La entrada como turista tuvo un valor de $48 . La importación temporal del coche costó $60 y, además, se exigió una fianza de $200—cantidad que puede ascender a $300 o $400 según el valor del vehículo— y que en teoría se devuelve al salir del país.
En Guatemala no pagó nada por su ingreso personal y $25 por el coche. En El Salvador tampoco abonó tasa migratoria y el permiso del vehículo costó $35. En Honduras pagó $35 por el automóvil.
Nicaragua implicó más conceptos: $25 por la importación temporal del coche, $12 por el seguro obligatorio mensual y $3 por la fumigación. Este último procedimiento —la desinfección del vehículo al cruzar la frontera— es habitual en varios países de la región.
En Costa Rica no pagó tasa migratoria, pero sí $64 dólares por el vehículo, suma que incluye la importación temporal y el seguro obligatorio. Finalmente, en Panamá no se le cobró por la importación del coche; únicamente $25 dólares por el seguro y $1 por la fumigación.
Aseguró que el total del trayecto desde México hasta Panamá ascendió a $548 en trámites, seguros y tasas fronterizas.
Con unos 580,000 seguidores en Tik Tok y más de un millón en Instagram, Belmone junto a su Fiat, han atravesado por más de 36 países.
Uno de sus viajes más extremos fue en marzo de 2025, cuando atravesó toda Europa y Asia para llegar desde Barcelona, España a Tokio, Japón. En esta travesía recorrió los más de 25,000 kilómetros que separan las dos ciudades en un poco más de 70 días.


