La Alcaldía de Panamá, junto con el Ministerio de Ambiente y el Ministerio de Salud, puso en marcha un plan de limpieza y recuperación de los ríos Matías Hernández y Río Abajo, así como de las costas, manglares y la bahía de Panamá, en el tramo comprendido entre la Calzada de Amador y Costa del Este.
La intervención busca retirar residuos acumulados y recuperar estos ecosistemas. Pero detrás de la operación surge una pregunta: ¿qué tan grande es el problema de basura que enfrenta la bahía?
Cada año, 102,229 toneladas de basura generada en tierra firme llegan al mar en Panamá, según una estimación elaborada para el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA). Es el equivalente a unas 280 toneladas diarias.

Solo la provincia de Panamá aporta 20,287 toneladas de ese volumen al año, cerca de una quinta parte del total nacional, en un territorio donde se concentra una parte importante de la población y de la actividad económica del país.
Los ríos
No toda esa basura termina en la bahía de Panamá. El estudio no ofrece una cifra específica para este cuerpo de agua, pero sí permite dimensionar la presión que soporta. Los residuos son transportados desde las áreas urbanas a través de ríos, quebradas, drenajes y sistemas de alcantarillado. Entre las cuencas que desembocan en la bahía están las de Tocumen, Cabuya, Tapia, Juan Díaz, Matías Hernández, Matasnillo y Río Abajo, que atraviesan sectores densamente poblados antes de llegar al litoral.
El propio estudio señala que el sistema de Saneamiento de la Bahía y la Ciudad de Panamá reduce en 24% los residuos que llegarían al agua desde la provincia. Si se aplica ese factor a las 20,287 toneladas estimadas para Panamá, el volumen sería de aproximadamente 15,418 toneladas anuales, unas 42 toneladas por día. Pero esta cifra debe entenderse como una aproximación y no como el volumen de basura que llega exclusivamente a la bahía, porque el cálculo corresponde a toda la provincia.
La composición de los residuos también muestra que el problema no se limita a los plásticos. La caracterización realizada en la red colectora encontró que la celulosa representaba 56.53% del material por peso, seguida de la materia orgánica, con 15.22%, y los textiles, con 9.55%. El informe advierte que estos resultados corresponden a un sistema específico y no pueden extrapolarse directamente al conjunto de la basura marina.
Plan de la Alcaldía
Para la Alcaldía de Panamá, el reto se traduce en un nuevo plan de limpieza con una inversión de $4.8 millones y 425 días de ejecución. La intervención abarca los ríos Matías Hernández y Río Abajo, además de las costas, manglares y el litoral de la bahía entre la Calzada de Amador y Costa del Este. El objetivo es retirar los residuos antes de que sigan su recorrido por los cauces y terminen en el mar.
Los trabajos comenzaron esta semana con la extracción de basura, la limpieza de puntos contaminados y la recuperación de manglares. En el operativo participan equipos municipales, los ministerios de Ambiente y Salud, la Autoridad de Aseo, el Consorcio Río Verde, ambientalistas y voluntarios. También se utilizan drones y otras herramientas tecnológicas para localizar acumulaciones de residuos, documentar las zonas intervenidas y dar seguimiento a los trabajos.

Durante el inicio del plan, el alcalde Mayer Mizrachi recorrió la zona. Allí dijo que, además de recuperar “nuestros ríos, playas y manglares”, la intervención busca “sembrar conciencia”. El operativo busca atacar la basura que ya está en los cauces y la costa, pero el desafío va más allá de recogerla: impedir que nuevos residuos sigan llegando a la bahía.
Otras iniciativas
Mientras la Alcaldía de Panamá inicia un operativo para retirar basura de los ríos y la bahía, organizaciones como Marea Verde llevan años interceptando parte de esos residuos antes de que lleguen al mar. Solo en 2025, la organización retiró más de 254 toneladas de basura de los ríos Juan Díaz y Río Abajo. El proyecto Siete Cuencas busca ampliar esa intervención a siete ríos y evitar que más de 800 toneladas de residuos lleguen al mar cada año.
Por su parte, el Programa Saneamiento de la Ciudad y la Bahía de Panamá no fue concebido como un programa de limpieza de basura marina, sino para interceptar las aguas residuales que durante años fueron descargadas sin tratamiento en los ríos y la bahía.

Sin embargo, la basura que efectivamente pasa por el sistema de saneamiento ofrece otra dimensión del problema. En 2018, las trampas instaladas en la red colectora del proyecto de Saneamiento de la Bahía y la Ciudad de Panamá retenían en promedio 11.3 toneladas de residuos sólidos al mes. En un año, eso representa unas 135.5 toneladas. Es solo una fracción de los residuos movilizados hacia la costa, pero evidencia la cantidad de desechos que pueden ser arrastrados por las redes de drenaje de la capital.


