Después de años de disputas entre residentes, trámites administrativos y reclamos por el uso de espacios públicos, este lunes 20 de abril comenzó la demolición de la estructura que bloqueaba la servidumbre de acceso a Coco Parque, en el sector de Coco del Mar, corregimiento de San Francisco.
La medida marca un giro en una controversia urbana que, durante más de dos décadas, impidió el libre ingreso a un terreno público frente al mar, reclamado por vecinos como área verde para el disfrute comunitario.
La representante de San Francisco, Serena Vamvas, informó que la acción se ejecutó con base en un resolución firmada por el alcalde capitalino, Mayer Mizrachi, y respaldado por informes técnicos elaborados por la Alcaldía de Panamá y la Autoridad Nacional de Administración de Tierras (Anati).
“Lo que está pasando hoy está en firme con un proveído firmado por el alcalde. Tenemos un reporte de la Alcaldía y de la Anati, donde consta toda la topografía y la servidumbre que se han tomado. Hoy hemos iniciado el ingreso a Coco Parque”, manifestó Vamvas.
Un terreno público sin acceso libre
Coco Parque es un espacio de aproximadamente 1.3 hectáreas ubicado en Coco del Mar. Aunque se trata de un terreno público, durante más de 20 años no contó con un acceso peatonal libre y permanente para la comunidad.
En el área destinada como servidumbre se construyó la garita de seguridad del edificio residencial Belvedere Park, lo que restringió el paso hacia el parque y generó constantes reclamos entre residentes del corregimiento. Según la Junta Comunal, el inmueble tenía la concesión de una porción de espacio público, la cual venció en 2023.
Ante este escenario, la Junta Comunal de San Francisco, a través de la Alcaldía de Panamá, solicitó la intervención de la Anati y del Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (Miviot) para revisar la situación y recuperar el acceso.
Del antiguo astillero al parque vecinal
El terreno funcionó antiguamente como astillero, pero luego fue recuperado por el Estado tras la expiración de la concesión. Desde entonces, residentes y organizaciones comunitarias impulsaron la idea de convertirlo en un parque urbano abierto a todos.
En julio del año pasado, cerca de 400 residentes aprobaron, en consulta pública, el desarrollo del proyecto de acceso a Coco Parque, como parte de un plan para rescatar espacios públicos en un corregimiento donde vecinos denuncian la escasez de áreas verdes, aceras adecuadas y zonas recreativas.
El acceso beneficiaría no solo a residentes de Coco del Mar y Viña del Mar, sino también a otros sectores de San Francisco con una limitada oferta de espacios abiertos para actividades familiares, ejercicio y convivencia.
Próxima fase del proyecto
Antes del inicio de la demolición, las autoridades evaluaban la construcción de un sendero ecológico o boardwalk como acceso alternativo, bordeando el manglar cercano y utilizando materiales reciclados. Sin embargo, con la recuperación de la servidumbre original, el proyecto podría avanzar con una conexión más directa.
Vamvas sostuvo que el objetivo es devolver este espacio a la ciudadanía y garantizar que permanezca como área pública para futuras generaciones.
“La comunidad merece su parque; toca que nos respalden. Coco Parque va y no vamos a dejar que nadie se interponga”, expresó.
La siguiente fase contempla un diseño participativo del parque, con senderos, mobiliario urbano, iluminación, áreas verdes y medidas de seguridad. También se ha planteado la creación de un patronato comunitario para apoyar el mantenimiento del sitio.
Con el inicio de la demolición, Coco Parque entra en una nueva etapa. Para muchos vecinos, se trata de una victoria después de años de insistencia por recuperar un terreno público que, aunque figuraba en los mapas, permanecía cerrado en la práctica.


