Dos menores de edad provenientes de la comunidad de Pintupo, comarca guna de Madugandí, en el distrito de Chepo, fueron trasladados por vía marítima y terrestre el pasado 17 de febrero por unidades del Servicio Nacional de Fronteras (Senafront) al Hospital Regional de Chepo en busca de atención médica urgente, ya que en su comunidad la atención primaria parece ser un mito.
Su madre, una joven indígena de la etnia guna, desconoce los protocolos de atención primaria. Su único conocimiento y, sobre todo, su instinto materno le decían que debía pedir ayuda para salvar la vida de sus hijos, cuya condición de salud era complicada en ese momento.
Nuestras unidades brindaron apoyo en la evacuación de dos menores de edad provenientes de la Comunidad de Pintupo, Comarca Madugandi, quienes presentaban complicaciones de salud. Fueron trasladados para recibir atención médica al Hospital Regional de Chepo. pic.twitter.com/mu4C4rVjj0
— SENAFRONT PANAMÁ (@senafrontpanama) February 17, 2024
Así como esta madre, hay miles de panameños que viven en zonas de difícil acceso, donde acercarse a buscar atención médica en un puesto o centro es difícil debido a la distancia, la falta de médicos generales o simplemente la carencia de medicamentos básicos en el lugar.
Jaime Saavedra, director de Desarrollo Humano para América Latina y el Caribe del Banco Mundial, manifestó que la pandemia ha revelado que en la región tenemos déficits estructurales muy importantes y que nuestros sistemas de salud no son resilientes. “Hay déficit en la atención y en el acceso a la salud, pero más allá del tema de acceso, es un tema de calidad del servicio”.
Para Saavedra, especialista en el tema de Atención Primaria de Salud (APS), existen brechas que compartimos en toda América Latina, como el déficit en la calidad de la atención primaria y la inequidad en la población, donde encontramos que en el interior de los países hay algunos ciudadanos que reciben una atención de excelente calidad y otros que no reciben ninguna atención o tienen que conformarse con una atención deficiente.
“Dónde naciste, quiénes son tus padres, o el nivel de riqueza de tu familia definen la calidad de la atención y eso no es correcto”, sentenció Saavedra. “Tenemos que incluir en el mismo servicio, en el mismo sistema, a todos, a ricos y pobres, al desposeído y a la persona que tiene mucho dinero; ambos tienen derecho a recibir exactamente el mismo servicio de salud”, destacó.
Panamá es un país que, en términos de gasto por persona, está entre los más altos de América Latina. Gasta 2,600 dólares al año por persona en salud, lo mismo que gasta Chile, que es uno de los países que más invierten en la región. Sin embargo, sus indicadores de salud no son los mismos, a pesar de gastar igual. Para Saavedra el “tema central no es invertir más, sino invertir mejor”.
El especialistas explicó, por ejemplo, que hay aspectos que deben mejorarse, como el recurso humano, que muchas veces está concentrado en las ciudades y no en el resto del país. Agregó que a veces hay equipamiento en zonas remotas (áreas rurales), pero no siempre hay personal que lo opere, hay infraestructuras, pero faltan médicos o enfermeras.
Otros aspectos a mejorar son los procesos de distribución y compra de medicamentos para que la gente no tenga que hacer filas tan largas o madrugar para poder obtener una cita médica.
Para hacer frente a estas brechas, Panamá, a través del Ministerio de Salud (Minsa), recientemente firmó una alianza con el Banco Mundial, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para reforzar la atención primaria de salud y extender la telemedicina en varias regiones del país.

Según Saavedra, con esta alianza en APS se trabaja con todos los países de la región, incluyendo Panamá, para reducir esas brechas, mediante el uso de tecnología y en particular la telemedicina como un mecanismo más integrado a los sistemas de atención primaria de la salud, lo que facilita llegar a todos simultáneamente con servicios de calidad.
Sin embargo, en el caso de Panamá, para poder llegar a las comarcas o cualquier zona rural, se necesita conectividad de internet y energía, ya sea a través de paneles solares. Estos son elementos fundamentales para poder utilizar la tecnología y la telemedicina como un mecanismo para la APS.
El especialista del Banco Mundial destacó que es importante para el país priorizar la APS como un elemento central de la mejora de la calidad y no hacer como en otros países de la región, que construyen más hospitales o invierten más dinero. Aquí en Panamá, se trata de ser más eficiente con el dinero disponible, y se verá que el primer nivel de atención mejorará de manera acelerada en su calidad.
Datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ampliar las intervenciones en atención primaria de salud en los países de ingreso bajo y mediano podría salvar 60 millones de vidas y aumentar la esperanza de vida en 3,7 años para 2030.

