La educación panameña encara desafíos históricos en un momento clave: este 2 de marzo un total de 950,521 estudiantes del sistema oficial y particular inician el año lectivo 2026, dando paso a una etapa importante del calendario académico nacional, marcada por altas expectativas, procesos de modernización del sistema, la implementación de un rediseño curricular y la persistencia de brechas académicas.

Las expectativas del Ministerio de Educación (Meduca) para este año escolar se centran en la modernización curricular, el fortalecimiento docente, la conectividad total en las escuelas, la ampliación de la infraestructura y la construcción de una nueva Ley Orgánica de Educación que actualice la vigente Ley 47 de 1946.
Precisamente, la discusión de una nueva ley educativa mantiene preocupados a padres de familia, ya que el año escolar 2025 estuvo marcado por protestas masivas de docentes que exigían la derogación de la Ley 462, que reformó el sistema de pensiones de la Caja de Seguro Social (CSS).
Estas protestas generaron un paro indefinido que detuvo las clases por más de dos meses y dejó a miles de estudiantes sin educación presencial durante un prolongado periodo. Además, se produjo la separación de 298 docentes, de los cuales solo a una educadora se le revocó la suspensión salarial, por orden del Primer Tribunal Superior del Primer Distrito Judicial, a favor de Benilda González.

Ahora el escenario se centra en el análisis de otra reforma: la educativa, es decir, la Ley 47, que comenzó a ser revisada por las autoridades del Meduca y la Comisión de Cultura, Trabajo y Educación de la Asamblea Nacional.
Su revisión fue instruida por el presidente de la República, José Raúl Mulino, quien anunció un debate nacional a partir de febrero de 2026 para construir una nueva Ley Orgánica de Educación, con el objetivo de modernizar el sistema vigente desde 1946.
Actualmente, los detalles y el alcance de estas reformas están en etapa inicial de discusión entre autoridades, gremios y sociedad civil. Este diálogo se desarrolla en un contexto en el que diversos sectores buscan equilibrar la mejora del sistema con la estabilidad laboral docente.
Rediseño curricular
Otro aspecto que marcará este año escolar es la implementación de un amplio rediseño curricular —el primero en 15 años— que abarca desde preescolar hasta educación básica general, premedia y media profesional. Este nuevo modelo incorpora competencias socioemocionales y de emprendimiento, orientadas a preparar mejor a los estudiantes para los retos actuales y futuros.
Esta actualización curricular recae en 52,757 docentes del sistema oficial, quienes participaron en capacitaciones de verano y en la semana de organización escolar.

El proceso inició en 2025 con un diagnóstico integral de las necesidades del sistema educativo, tomando como base los resultados de pruebas nacionales e internacionales, como PISA (Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes) y ERCE (Estudio Regional Comparativo y Explicativo), así como los niveles de aprendizaje en lectura, escritura y matemáticas.
Entre los principales cambios destaca la incorporación de dos nuevas competencias transversales: la socioemocional y la de emprendimiento, con lo cual el currículo nacional pasa de ocho a diez competencias.
Con los nuevos anexos, las competencias quedan establecidas de la siguiente manera: Comunicación Lingüística, Matemática, Digital, Científica y Tecnológica, Personal y Social (aprender a aprender), Ciudadana, Conciencia y Expresión Cultural, Socioemocional y Emprendimiento.
Conectividad y tecnología
Otra expectativa resaltada por la ministra de Educación, Lucy Molinar, es alcanzar el 100% de conectividad moderna, segura e inclusiva en las escuelas. Según Meduca, 1,223 centros educativos oficiales ya cuentan con servicio de internet de alta velocidad (1,000 Mbps), ampliando las oportunidades de aprendizaje digital.
Además, se adjudicó la entrega de laptops para 54 mil docentes, con una inversión de $300.4 millones. Sin embargo, la licitación de 531,250 computadoras destinadas a estudiantes sufrió un revés el año pasado al ser declarada desierta. El acto público fue relanzado, aunque empresas interesadas han señalado diferencias significativas respecto a los precios del mercado internacional.
Retos históricos
Este año escolar también enfrenta desafíos de vieja data, como la existencia de más de mil aulas rancho en todo el país, principalmente en áreas comarcales, que aún deben ser reemplazadas. A ello se suma la necesidad de construir 100 puentes zarzo para estudiantes y docentes en zonas de difícil acceso, de los cuales este año deben concretarse los primeros 50. Solo el año pasado fallecieron cuatro estudiantes al intentar cruzar ríos.
En materia de infraestructura, se informó que el 99% de las escuelas están listas para recibir estudiantes. No obstante, al menos 13 centros educativos ubicados en Colón (1), Emberá Wounaan (1), Darién (3) y Ngäbe Buglé (8) no iniciaron clases presenciales este lunes, mientras que 11 comenzarán en instalaciones alquiladas.

A nivel nacional, Meduca cuenta con 3,112 escuelas distribuidas en 16 regiones escolares, de las cuales 3,099 iniciarán clases. Actualmente hay 44 proyectos en ejecución por $192,959,532; 16 adjudicados por $53,118,498; y 12 en acto público por $94,452,904, entre otros en desarrollo.
Uno de los desafíos estructurales más importantes sigue siendo la ejecución efectiva del presupuesto educativo, ante la preocupación por la relación entre los fondos asignados y lo efectivamente invertido en infraestructura y mantenimiento escolar.
El año pasado, Meduca ejecutó el 17.2% de su presupuesto de inversión, que ascendía a $1,652.7 millones, de los cuales más de $436 millones fueron trasladados a otras entidades. Para 2026, el presupuesto será de $4,861 millones, con $1,116 millones en transferencias a entidades como el Instituto para la Formación y Aprovechamiento de Recursos Humanos (Ifarhu).
Más de 950 mil estudiantes inician clases
Del total de 950,521 estudiantes que comienzan clases, 811,116 corresponden al sector oficial y 139,405 al particular. Según Meduca, las cifras podrían aumentar, ya que aún continúan los procesos de matrícula.

En 2025, el sistema oficial registró 728,225 estudiantes de primaria, premedia y media, y 82,991 niños de preescolar entre 4 y 5 años.
De los estudiantes evaluados, 638,209 aprobaron el año escolar y avanzaron al siguiente grado; el resto fue registrado en la plataforma Meduca SIG como reprobado, aplazado o desertor.
En primaria, el 95.5% aprobó, el 2.7% reprobó y el 0.7% desertó, de un total de 403,589 estudiantes. En premedia, el 77.4% aprobó, el 5.72% reprobó, el 14.75% quedó aplazado y el 2.13% desertó, de un total de 188,635 alumnos. En media, el 75.32% aprobó, el 4.44% reprobó, el 17.74% quedó aplazado y el 2.5% desertó, de un total de 136,001 estudiantes.


