La extensa y rica biodiversidad de varias áreas protegidas de la provincia de Colón se enfrenta a constantes amenazas que a medida que avanzan los años se convierten en todo un desafío para garantizar su conservación.
De hecho, técnicos de la dirección Regional del Ministerio de Ambiente en Colón informan que han tenido que intensificar estrategias de fiscalización, control y vigilancia en los proyectos de distintos sectores económicos de la región y denuncias presentadas por los ciudadanos.
Parte de los hallazgos comunes son las descargas de aguas residuales, movimiento de tierra, tala, quema, afectaciones a las fuentes hídricas, contaminación y caza de animales de la vida silvestre.
Además, en los últimos meses se vienen encontrando con casos de minería, la cual no cumple con la normativa ambiental. En muchos de estos casos se abren procesos administrativos y posterior sanción.
Los hechos
Porfirio Justavino, director regional del Ministerio de Ambiente en Colón, subrayó que las principales áreas protegidas afectadas por estas anomalías son el Parque Nacional Portobelo, el Bosque Protector y Paisaje Protegido de San Lorenzo y Área Recreativa Lago Gatún.
“Por ejemplo, en el área protegida de Portobelo nos hemos encontrado con personas que hacen rellenos de fondo de mar y talan árboles sin ningún tipo de permiso, con lo cual hay que paralizar esas obras”, apuntó.
Los datos del Ministerio Público dan cuenta que entre 2021 y 2022 hubo un incremento de 14% en las denuncias que se atendieron por delitos contra el ambiente y el ordenamiento territorial, en la provincia de Colón. En 2021 precisan las cifras que se recibieron 28 denuncias, mientras que en 2022 fueron 32.
La Policía Nacional a través de la Dirección Nacional de la Policía Ambiental, Rural, y Turística, en lo que va del año 2023 ha puesto a órdenes de las autoridades competentes a 35 personas, a raíz de nueve casos de Minería Ilegal que atendió en todo el país. pic.twitter.com/UegsQ2olQj
— Policía Nacional (@ProtegeryServir) April 22, 2023
No obstante, la Dirección Regional de Colón del Ministerio de Ambiente señala que en los primeros tres meses de este año se recibieron 12 denuncias a través de la línea telefónica 311 y se abrieron otras 22 de oficio.
En palabras de Justavino, con el apoyo de denuncias comunitarias, se han encontrado con varios casos de minería ilegal. “En los últimos 60 días nos hemos encontrado con 10 casos de minería ilegal y se han puesto a órdenes de las autoridades a 10 personas”, detalló.
De acuerdo con el funcionario, esta actividad es “grave” debido a que está contaminando el río Gatún, el cual es un afluente de la toma de agua de Sabanitas y que proporciona agua a toda la provincia de Colón. “Lo que nos hemos percatado es que muchas personas desconocen el impacto ambiental que ocasionan en determinada zona, cuenca hídrica o bosques.
Antes de talar, sembrar o construir deben tomar en cuenta las normativas ambientales o acercarse al Ministerio de Ambiente”, acotó el director regional.
El diagnóstico
Para Isaías Ramos, biólogo del Centro de Incidencia Ambiental, Colón presenta la paradoja de ser tratada como una zona de descarte en el tema ambiental, siendo la región donde se coloca la minería metálica, las termoeléctricas que nadie quiere, el avance agropecuario sin control junto a la deforestación y uso intensivo de pesticidas.
Agregó que también se reporta desorden en el ordenamiento territorial con minería ilegal, ocupación de áreas protegidas, cacería y quema.
“Contrastando todo ello con la enorme biodiversidad y que es el punto donde se origina el potencial hídrico que sustenta la economía de las ciudades terminales, el río Chagres”, dijo.
A juicio del activista, la zona está llena de biodiversidad y patrimonio arqueológico: Parque Nacional Chagres, Portobelo, Gatún, San Lorenzo, Galeta, Alajuela, Donoso, las cuales son zonas que sufren por la presión urbana y campesina, y por la falta de un ordenamiento ambiental real, dejando todos estos sitios sin gestión.

Para Ramos primero necesitamos reconocer todo el valor ambiental que la provincia le da al país y luego que se valore a la gente de Colón y sus ecosistemas, dándole los recursos, personal y equipo necesarios para protegerlos y garantizar la vida digna de la gente.
“No solo es extraer cosas hasta su devastación”, concluyó.
Solo el pasado 6 de marzo, tres hombres fueron aprehendidos cuando desarrollaban actividades de minería ilegal en el Parque Nacional Chagres y, el pasado 20 de febrero, otras cuatro personas fueron sorprendidas en Quebrada Mula, Sabanitas, en la provincia de Colón, cuando extraían oro de manera ilegal.
Autoridades como la fiscal superior de Ambiente, Fátima Sánchez, han señalado que la minería ilegal es una actividad en crecimiento y que no siempre se trata de metales como el oro, sino que también hay extracción ilegal de arena, piedras y cascajo de ríos y quebradas, proceso en el que se usa maquinaria pesada que destruye el medio ambiente.

