Los estacionamientos de Villa Zaíta, que por casi un año han estado a la espera de ser utilizados por los usuarios de Panamá Norte, seguirán inhabilitados debido a que el Metro de Panamá, S.A. (MPSA) realizará un proceso de licitación pública para seleccionar a un operador privado que se encargue de su administración.
Así lo confirmó la empresa estatal, que explicó que busca un operador privado que asuma la administración, operación y mantenimiento del complejo de estacionamientos del intercambiador de la estación Villa Zaíta, como parte de un modelo que procura garantizar eficiencia y sostenibilidad sin generar costos adicionales al Estado.
De acuerdo con la entidad, el esquema contempla la gestión integral del complejo por parte de un concesionario especializado, bajo la supervisión del Metro. Entre sus funciones se incluyen el control de accesos, la seguridad, la limpieza, el mantenimiento, la implementación de sistemas de pago, así como la explotación de áreas comerciales y espacios publicitarios.
La contratación se realizará mediante la modalidad de licitación por mejor valor, evaluando no solo la propuesta económica, sino también la experiencia, la capacidad técnica y la solvencia de los participantes.
El MPSA destacó que el proceso se encuentra en su fase final de estructuración del pliego de cargos, tras la realización de análisis técnicos, operativos y financieros, además de una validación de mercado para medir el interés del sector privado. Una vez culminada esta etapa, se prevé convocar el acto público, conforme a la normativa vigente.
El complejo cuenta con 662 espacios de estacionamiento, de los cuales 222 estarán destinados a la policlínica de la Caja de Seguro Social “Dr. Edilberto Culiolis”, ubicada junto a la estación del Metro. El resto estará disponible para usuarios del sistema y el público en general, con el objetivo de facilitar la intermodalidad del transporte en la zona de Panamá Norte.

Negocio para terceros
El modelo ha generado cuestionamientos. El diputado de la coalición Vamos y representante de Panamá Norte, Neftalí Zamora, advirtió que la propuesta podría convertirse en un negocio para terceros sin que exista una inversión real en la infraestructura. A su juicio, existe una diferencia entre tercerizar la operación y permitir que un operador privado obtenga ganancias sobre un activo ya construido.
“Si se generan incentivos para que haya un operador que cobre sobre el proyecto, se tendrá a una persona lucrando sobre algo en lo que no invirtió”, señaló el diputado, quien cuestionó qué valor agregado aportaría el concesionario, tomando en cuenta que la infraestructura, la tecnología y los sistemas ya están instalados.
Zamora indicó que los estacionamientos de Villa Zaíta cumplen una función pública: facilitar el traslado de ciudadanos de Panamá Norte hacia el centro de la ciudad y reducir la cantidad de vehículos en circulación. Destacó que, para cumplir con ese objetivo, su uso debe ser lo más accesible posible, sin comprometer la seguridad ni el mantenimiento mínimo requerido.
“Se debe cobrar, pero a un precio que motive a la gente a dejar el carro y utilizar el metro, especialmente en áreas como Panamá Norte, donde hay una alta demanda”, sostuvo.
El diputado reiteró que, aunque el servicio no debe ser gratuito, las tarifas deben fijarse en niveles que incentiven el uso del transporte público. “Quien asuma el costo del mantenimiento y la seguridad de los estacionamientos —sea subsidiado o no— debe garantizar su fin público”, enfatizó.
Además, expresó preocupación por el tiempo que la infraestructura ha permanecido sin operar plenamente. Según indicó, el estacionamiento lleva más de un año —e incluso cerca de dos— listo sin ser utilizado en su totalidad, por lo que instó a las autoridades a aclarar el modelo de gestión y garantizar que el beneficio económico permanezca en el Estado.
Externalización responde a la complejidad del proyecto
El Metro de Panamá explicó que la decisión de recurrir a un operador privado responde a la complejidad del proyecto, que no solo abarca estacionamientos, sino también un intercambiador modal con servicios asociados.
Según la entidad, asumir directamente esta operación implicaría mayores costos recurrentes y la necesidad de ampliar su estructura administrativa. Por ello, el modelo permite trasladar al concesionario los costos operativos y los riesgos, e incluso generar ingresos no tarifarios para la institución.
La habilitación de estos estacionamientos dependerá de la adjudicación del contrato y de la entrada en operaciones del operador seleccionado. Aunque las tarifas aún no han sido definidas, el Metro adelantó que deberán mantenerse en rangos accesibles, considerando que se trata de un segmento de usuarios sensible al precio y que el modelo busca operar sin subsidios estatales.
La construcción de esta terminal, que empezó en 2021 y terminó en abril de 2024, que incluyó los estacionamientos y la estación del Metro, tuvo un costo de 177.9 millones de dólares, además de un financiamiento de 25.6 millones. El proyecto fue desarrollado para beneficiar a más de 300 mil personas que residen en Panamá Norte y atender la demanda de transporte hacia áreas como San Isidro.

