La Organización Internacional para las Migraciones (OIM), parte del sistema de Naciones Unidas, llevó a cabo una encuesta de monitoreo de flujos de migrantes venezolanos que atraviesan la peligrosa selva de Darién, entre Panamá y Colombia.
Se trata de un monitoreo oportuno que se realizó entre mayo y junio de este año a 321 personas, ante la necesidad de conocimiento de las características y patrones de movilidad de este flujo migratorio en tránsito por esa provincia y tomando en cuenta que el 50% de los migrantes que cruza esa área selvática es de Venezuela.
De acuerdo con la OIM, el objetivo de esta encuesta es recopilar datos sobre género, edad, nacionalidad, características del viaje, ruta migratoria y país de destino. Además, contabilizar a las personas que componen el grupo de viaje de los migrantes encuestados, así como aquellos reportados como desaparecidos en Darién.
Los resultados
Según los resultados, del total de los encuestados, el 93% tenía como destino final Estados Unidos y 92% utilizó para preparar su travesía información de parte de amigos, familiares o redes sociales. La mayoría de los que viajaron costeó la travesía con ahorros propios y venta de pertenencias.
Por otra parte, un 50% de los consultados indicó que viajaba con familiares o un grupo que conoció en el país de origen, y además reportaron 18 personas desaparecidas en el viaje.
En cuanto a los riesgos del viaje, el 81% señaló que sufrió una lesión o accidente en el trayecto como herida en los pies, fracturas, disparos y heridas de arma blanca, mientras que un 7% dijo que fue privado de su libertad en el viaje por la selva o detenido por un ente privado. Casi el 60% de esas detenciones por privados fue en Panamá, mientras que un 40% indicó que ocurrió en el vecino país de Colombia.
Además, un 23% fue víctima de discriminación por nacionalidad o también por su situación económica, y sobre su relación con el país de destino, casi 70% explicó que tiene amigos o familiares allá.
En el informe, la OIM precisó que los datos no representan las tendencias históricas del flujo migratorio en tránsito por Darién y son el resultado de un ejercicio cualitativo para monitoreo de flujo migratorio.
“De manera que, los datos deben interpretarse como datos observados en un periodo de tempo definido y que dan un marco de referencia sobre las características de las personas migrantes”, indica el documento sobre la información recopilada entre el 16 de mayo y el 13 de junio de 2022.
Atención a caminantes
Esta semana, autoridades de salud, de seguridad y de derechos humanos se reunieron con dirigentes comunitarios de la pequeña comunidad indígena de Carreto en Guna Yala.
Esta es una de las nuevas rutas usada por los migrantes para cruzar de Colombia a Panamá, ya que es más corta que otras como la que atraviesa Jaqué; no obstante, uno de los principales problemas es que en Carreto no hay centro de salud. El más cercano está a unos 30 minutos vía marítima en Puerto Obaldía, Guna Yala.
En ese contexto, el objetivo del encuentro fue abordar temas sobre el tránsito de migrantes en esta zona, el acceso a los servicios de salud y la protección durante su travesía por el mar y la selva.
De hecho, este jueves el Servicio Nacional de Fronteras efectuó el traslado de 10 migrantes de nacionalidad venezolana, entre ellos cuatro menores de edad, al centro de salud de Puerto Obaldía, para realizar las evaluaciones médicas correspondientes.
Durante el recorrido de las autoridades por la comunidad de Carreto, también participaron la Defensoría del Pueblo y organismos internacionales como la OIM y la Agencia de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), las cuales pudieron evaluar el impacto del flujo migratorio en la zona.
Este medio reportó la semana pasada que un grupo de 20 migrantes pedía atención médica en esta misma área. Ellos también fueron trasladados a Puerto Obaldía para recibir atención.

