La ministra de Educación, Lucy Molinar, cuestionó la viabilidad de destinar el 7% del Producto Interno Bruto (PIB) al sector educativo, al señalar que esa fórmula “no es real” para la capacidad financiera del Estado y que anteriormente el Ministerio de Educación (Meduca) operaba con estructuras de gasto ineficientes.
Según la Ley 362 del 2 de febrero de 2023, a partir de 2024 el gasto público y la inversión en el sector educativo no deben ser inferiores al 7% del PIB. De ese porcentaje, el 5.5% será destinado exclusivamente al Meduca, las universidades oficiales, el Instituto Panameño de Habilitación Especial (IPHE) y los programas educativos de la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt). El 1.5% restante corresponderá a otros programas del sector educativo.
Para este año, el presupuesto de la entidad asciende a 3,639.5 millones de dólares, uno de los más altos del aparato estatal. De este monto, aproximadamente 2,138 millones de dólares corresponden a funcionamiento y 1,501 millones a inversión.
Hasta marzo de este año, la entidad señaló que ya se ha ejecutado el 35.2% de los recursos destinados al mantenimiento de las escuelas, debido al inicio del año lectivo.
Durante el Foro Educación 2026, organizado por La Prensa y Fundación Banco General, el pasado 20 de mayo, la ministra de Educación hablo sobre la fórmula aplicada del7% y dio como ejemplo, la administración financiera de un hogar que debe basarse en ingresos reales y no en el valor estimado de los activos.
“¿Nadie administra su casa con la foto de sus activos? El PIB es una foto de la economía, ¿verdad? Yo presupuesto mi economía familiar sobre la base de lo que ingresa en plata, producto del trabajo mío, de mi esposo y de todo el que trabaja. El PIB es una foto, no dice que tú recogiste esa plata”, expresó.
Molinar calificó la medida como “una solución muy politiquera para apagar un fuego”, en referencia a las protestas que impulsaron la aprobación de esa normativa.
La ministra de Educación advirtió además que “el presupuesto basado en el PIB no es real; yo no tengo ese dinero, no existe”.
“Si yo hubiera tenido esos recursos, con los códigos con que se invertía el dinero en Meduca, lo hubiera fumigado y era como echarle agua a un colador”, sostuvo.
Explicó que el porcentaje basado en el PIB no representa dinero disponible automáticamente, sino que depende de la capacidad de recaudación del país.
Asimismo, aseguró que al asumir la administración encontró costos elevados en proyectos de infraestructura y adquisiciones tecnológicas, que no podían seguir. Incluso afirmó que el costo por metro cuadrado de construcción en el Meduca “era más caro que en Santa María”.
Una de las primeras medidas adoptadas, según explicó, fue revisar los procesos internos y establecer controles más estrictos en las contrataciones y construcciones escolares.
“Nosotros lo que hicimos fue poner orden en la institución para recuperar la marcha y hacerlo bien”, indicó.
Entre las acciones implementadas destacó la elaboración de un manual de construcción escolar con estándares internacionales sobre ventilación, iluminación, dimensiones de pasillos y altura de techos, desarrollado con apoyo de especialistas del sector público y privado.
Molinar también defendió las medidas para reducir costos en compras tecnológicas. “A los 1,200 dólares en que querían vender las computadoras en Meduca, van a costar 400 y pico”, afirmó.
El año pasado, el Meduca manejó un presupuesto modificado de inversión de 1,215 millones de dólares, de los cuales solo se ejecutó el 17.2%, es decir, apenas 209 millones de dólares. Mientras tanto, en gastos de funcionamiento alcanzó una ejecución del 83.8% de los 2,024 millones de dólares presupuestados.
