Una de las reacciones más comunes frente al sufrimiento emocional es minimizarlo con frases de ánimo que, aunque bien intencionadas, no siempre ayudan, señaló este viernes la doctora Virginia Torres Lista, psiquiatra y psicóloga clínica con amplia trayectoria en investigación y salud mental.
“Decirle a alguien ‘tranquilo, todo va a estar bien’ puede servir o no, dependiendo del momento que esa persona está viviendo. Lo primero que necesitamos es ser empáticos, comprender las emociones del otro y ponernos en sus zapatos antes de intentar darle una respuesta", explicó la especialista en el conversatorio “Salud Mental en Panamá: Una conversación urgente”, que transmitió La Prensa en vivo este viernes, con el propósito de aportar información responsable y abrir un espacio de reflexión.
La especialista explicó que una persona que atraviesa una crisis emocional necesita sentirse escuchada antes que recibir consejos apresurados.
“Prestar atención, sin interrumpir, escuchar de verdad, permite que la persona se relaje y sienta que no está sola. A veces, eso es el primer paso para que acepte buscar ayuda”, dijo la psiquiatra en el conversatorio en el que se analizaron las señales de alerta de la depresión y la ansiedad, el impacto de la violencia psicológica y la importancia de romper el silencio para buscar ayuda antes de que una crisis se agrave.
‘Pensé en lo peor’
La transmisión contó también con la participación de la periodista, empresaria y conferencista Carmen Rose, quien compartió su experiencia personal tras superar una profunda depresión derivada del maltrato psicológico y laboral.
Durante la conversación, relató que hubo momentos en los que sintió que había perdido la esperanza y que pedir ayuda profesional fue una de las decisiones más importantes de su vida.
Relató que hubo un momento en el que sintió que había llegado al límite emocional y que incluso pensó que no existía una salida.
Sin embargo, reiteró que buscar ayuda profesional, apoyarse en personas de confianza y seguir un tratamiento le permitió recuperar poco a poco su estabilidad emocional.
Su experiencia, afirmó, demuestra que la depresión puede afectar a cualquier persona, sin importar su profesión, sus logros o la imagen que proyecte ante los demás.
Hoy afirma que hablar de su experiencia es una forma de decirles a otras personas que la depresión sí tiene tratamiento y que siempre existe la posibilidad de reconstruirse.
Rose hizo un llamado a quienes hoy atraviesan una situación similar a no enfrentarla en silencio y a recordar que siempre existen alternativas cuando se busca apoyo oportunamente.
Las señales que no deben pasar desapercibidas
Torres Lista explicó que la depresión suele manifestarse mucho antes de una crisis y que familiares y amigos pueden detectar cambios importantes.
Entre las principales señales mencionó: aislamiento social, abandono de actividades que antes generaban alegría, pérdida de interés por compartir con familiares o amigos, descuido de la apariencia personal y dificultad para cumplir responsabilidades cotidianas.
“Cuando una persona deja de disfrutar lo que antes la hacía feliz y esa tristeza comienza a impedirle vivir normalmente, es momento de buscar ayuda”, dijo la psiquiatra.
Añadió que muchas personas aseguran estar bien cuando, en realidad, su lenguaje corporal refleja otra situación.
“El cuerpo habla. Podemos decir ‘estoy bien’, pero nuestra postura, la mirada o la forma de actuar cuentan una historia distinta”.
Las redes sociales no muestran toda la realidad
La psiquiatra también alertó sobre el impacto que tienen las redes sociales, especialmente entre adolescentes y jóvenes.
“No todo lo que vemos en redes sociales es cierto. Muchas veces solo vemos los momentos felices, pero no las luchas internas. Compararse constantemente con esa realidad puede aumentar el sufrimiento emocional”.
La psiquiatra concluyó que la salud mental debe abordarse con la misma seriedad que cualquier otra condición médica y que la sociedad tiene un papel fundamental en crear espacios donde las personas puedan expresar lo que sienten sin miedo a ser juzgadas.
“Escuchar con atención, generar confianza y acompañar sin minimizar el dolor puede ser el comienzo de la recuperación para alguien que atraviesa una crisis”, concluyó.
Durante la jornada, los lectores pudieron participar enviando preguntas a través de los comentarios y mensajes directos en las redes sociales de La Prensa, que convirtió este encuentro en un espacio de orientación, prevención y esperanza.
