A pesar de haber estado en el epicentro de varias crisis humanitarias como las de Angola o Kenia, en África, a Cristina Zugasti, representante de Médicos Sin Fronteras en Panamá, la abrumó el drama migratorio, en Darién.
El año pasado fue uno de los más complejos en este tema, ya que hubo días en los que llegaban 3 mil caminantes por la selva y muchos de ellos requerían atención médica. Ante un escenario como ese, el rol de la organización internacional fue determinante, para salvaguardar la salud de las personas.
¿Cuál fue su primera impresión al llegar a Darién?
Quedé abrumada por la magnitud y la gravedad de la situación que está pasando delante de nosotros. No es una película o ciencia ficción, las personas que atraviesan Darién sufren físicamente por la dureza que representa caminar la selva. Luego está la violencia que las personas viven en el camino y con todos los testimonios que recibimos en las consultas, tenemos la sensación que nos perdemos mucho en el camino, mucha gente no llega.
¿Cuántas atenciones brindaron durante 2022?
Hemos realizado unas 40 mil consultas médicas y de enfermería en 2022, sin contar las curaciones. Y con respecto a la salud mental hablamos de unas 2 mil 600. Lo que vemos son diagnósticos de una marcha difícil como cortes, esguinces y picaduras. Como también las personas no tienen acceso a agua potable, hay casos de diarrea y de deshidratación. Otra vertiente que también es preocupante son aquellos pacientes que tienen enfermedades crónicas, pero al no tener un seguimiento oportuno se pueden complicar la enfermedad.
¿Qué problemas de salud mental detectan entre los migrantes?
Primero está el estrés agudo que sufren los migrantes por atravesar la selva, también hay muchas madres que llegan con un sentimiento de culpabilidad, al exponer a sus hijos. Te puedo decir que el migrante sabe que el camino va a ser duro, pero todos llegan repitiendo lo mismo, es decir, que es mucho más duro de lo que se imaginaban.
¿Cómo sigue el tema de la violencia sexual contra esta población?
La violencia sexual sigue siendo una realidad en la selva de Darién que afecta a mujeres, niños y hombres. El problema en este tema es que en 2022 solo pudimos entregar los kits de tratamiento completo, que se brinda, en estos casos, a un 36% de las víctimas dentro de las primeras 72 horas posteriores al incidente. Eso quiere decir que estamos llegando tarde, por eso queremos estar en las comunidades receptoras de migrantes como Bajo Chiquito o Canaán Membrillo
¿Por qué no están en estas comunidades?
Médicos Sin Fronteras estuvo en Bajo Chiquito hasta febrero de 2022, pero las rutas en Darién son muy cambiantes. Salimos de allá porque hubo un tiempo en el que no llegaban migrantes, pero nuevamente hemos solicitado a las autoridades volver, ante la presencia de migrantes en el lugar. Ahora mismo esperamos la respuesta.
¿Cómo compara la crisis humanitaria en Darién con otras en donde haya estado con Médicos Sin Fronteras?
La crisis en Darién está a la altura de cualquier otro drama en el que hayamos trabajado. He trabajado en Angola, Kenia, Irak y Siria, y te puedo decir que la problemática que vivimos aquí no es menor que la de cualquiera de esos países. Si no fuera tal, la problemática no estaríamos aquí. El día que las necesidades que nosotros cubrimos sean cubiertas por cualquier otro actor, nosotros no tendríamos ningún problema en movilizar nuestros recursos a cualquiera de los 70 países donde trabajamos.
¿Qué podemos mejorar como país en materia de atención a los migrantes?
La rapidez o inmediatez juegan un papel clave en la atención de crisis humanitarias. También pienso que como los migrantes se quedan muy pocas horas en el país, la atención no se puede improvisar y tienen que ser muy oportuna y completa, ya que no tendremos la oportunidad de verle al día siguiente. En resumen, son la inmediatez y la calidad de atención.
¿Cómo hicieron para brindar atención durante la gran oleada de migrantes de 2022, en la que llegaron hasta 3 mil diarios?
Trabajar muchas horas, sacando fuerzas de donde no había y contando con mucho apoyo externo. Los datos de enero de 2023 son abrumadores y por eso debemos trabajar en equipo, ante el escenario que se avecina.
¿Por qué debemos atender o socorrer al migrante?
Es lo correcto atender al migrantes. No podemos dejar a la gente morir o sufrir en una crisis humanitaria.
