Los pacientes con cáncer que acuden al Instituto Oncológico Nacional (ION) no solo enfrentan la dureza de su diagnóstico y los efectos del tratamiento, sino que ahora también deben lidiar con una nueva preocupación que añade más carga a su proceso: la falta de bolsas de venoclisis necesarias para recibir terapias como la quimioterapia.
Desde la semana pasada, el desabastecimiento comenzó a sentirse en los pasillos del hospital; sin embargo, en los últimos días la situación se ha vuelto más crítica. Sin estas bolsas, indispensables para diluir y administrar los medicamentos, los médicos se han visto obligados a entregar recetas a los pacientes para que intenten comprarlas por su cuenta en farmacias privadas.
Para muchos, esto representa un gasto inesperado en medio de una batalla que ya resulta costosa y emocionalmente agotadora. Algunos pacientes llegan desde el interior del país y apenas cuentan con recursos para transporte y alimentación, por lo que tener que buscar y pagar un insumo básico para su tratamiento complica aún más su situación.
De acuerdo con información conocida por este medio, el problema tendría su origen en un aumento del precio del producto. La empresa proveedora habría elevado el costo de cada bolsa de venoclisis de $0.50 a $1.80. Este incremento impide que la compra se procese a través del sistema de cotización en línea del Estado, que rechaza automáticamente el monto al superar el precio previamente establecido.
Mientras los trámites administrativos buscan una salida, los pacientes continúan a la espera de una solución concreta. Alicia de Luaces, representante de la Asociación Nacional de Pacientes de Quimioterapia, señaló que trabajan de la mano con la dirección del hospital, el personal médico y organizaciones no gubernamentales para encontrar una respuesta rápida que garantice la continuidad de los tratamientos.
Este medio consultó al director del ION, Julio Santamaría, sobre el tema; sin embargo, al cierre de esta nota no hubo respuesta. No obstante, se pudo conocer que las autoridades del hospital están reunidas en busca de una pronta solución.
La falta de este insumo ocurre en un momento en que el Instituto Oncológico Nacional atiende a cientos de pacientes que dependen de la continuidad estricta de sus ciclos de quimioterapia. Cualquier retraso puede afectar la planificación médica establecida para cada caso.
Mientras se definen los mecanismos administrativos para destrabar la compra, los pacientes y sus familiares mantienen la expectativa de que el abastecimiento se normalice en los próximos días. La situación vuelve a poner sobre la mesa los desafíos en los procesos de adquisición de insumos médicos esenciales y la necesidad de respuestas oportunas cuando se trata de tratamientos que no admiten interrupciones


