El foro público del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) categoría III del proyecto de teleférico urbano que conectará sectores de los distritos de Panamá y San Miguelito estuvo marcado por inquietudes ciudadanas sobre los aspectos técnicos de la obra, la seguridad y eficacia del sistema, así como la garantía de mejoras en los espacios públicos aledaños a las futuras estaciones.
La actividad, desarrollada el sábado 21 de febrero por Metro de Panamá, S.A. (MPSA), forma parte del proceso que exige el Ministerio de Ambiente (MiAmbiente) antes de la aprobación definitiva del estudio ambiental, categoría III, elaborado por el Consorcio Cegygsa-Serpinco a un costo de $133 mil.
El encuentro, realizado en la iglesia Cristo Redentor, reunió a moradores de distintos corregimientos de San Miguelito y a autoridades locales, quienes plantearon preocupaciones sobre el impacto de las seis estaciones en los barrios.
Las estaciones se ubicarán en Balboa, Cincuentenario, Samaria, Mano de Piedra, Valle de Urracá y Torrijos-Carter.
Tarifa, seguridad y espacios públicos
Durante la reunión, los residentes formularon preguntas sobre la capacidad y operación del teleférico, especialmente en cuanto al número de pasajeros por cabina, la velocidad del sistema, la frecuencia de paso y el horario de funcionamiento, así como si será similar al de las actuales líneas del Metro.
Ante estas interrogantes, Carlos Cedeño, director de Proyectos del MPSA, explicó que cada cabina podrá transportar 10 pasajeros sentados, con una capacidad estimada de 2,800 personas por hora, por sentido, y una posible ampliación futura a 3,800 pasajeros por hora, por sentido.

En cuanto a la velocidad y frecuencia, indicó que el cable principal se mueve a velocidad constante. “En las estaciones, las cabinas se desacoplan y reducen la velocidad para permitir el abordaje seguro”, precisó.
Otra de las principales preocupaciones giró en torno al costo o tarifa del viaje y a la integración del sistema con el transporte existente, como metrobuses, taxis y las líneas 1 y 2 del Metro. Según Cedeño, la tarifa se mantiene “aún en análisis”; sin embargo, destacó que la intención es integrarlo al sistema tarifario del Metro de Panamá como parte de una red completa de transporte.
Con respecto al abordaje, se explicó que habrá espacios adecuados para la carga y descarga de pasajeros que garantizarán una conexión segura y cómoda, especialmente considerando la topografía accidentada del distrito y las condiciones climáticas.

También se formularon preguntas sobre el mantenimiento, la seguridad y los costos del proyecto, así como sobre quién asumirá la inversión.
En relación con el mantenimiento, se informó que este formará parte de la concesión que tendrá la empresa que gane la licitación, por un período de 20 años una vez concluida la construcción. Sobre la seguridad, Cedeño destacó que existen protocolos internacionales para este tipo de sistema y que las incidencias en otros países han sido mínimas. “El teleférico no es un sistema nuevo en la región; existe en países como Colombia, Bolivia, México y República Dominicana, especialmente en zonas con topografías complejas y similares a la del distrito de San Miguelito”, afirmó.
Los residentes también expresaron temor por situaciones de violencia entre sectores del distrito, incluso mencionando la posibilidad de “blindar” las cabinas. El funcionario señaló que el objetivo no es incorporar elementos blindados, sino impulsar una transformación social que contribuya a mejorar las condiciones de convivencia y reduzca los factores de riesgo en las comunidades.
En cuanto a la preservación de espacios públicos, posibles áreas para emprendimientos comunitarios y la reubicación de infraestructuras existentes, residentes de Samaria y Valle de Urracá plantearon la necesidad de aprovechar los espacios que serán liberados y mejorados en las estaciones para crear áreas públicas en beneficio de las comunidades.

Ante estas inquietudes, el representante del Metro de Panamá indicó que la implantación de las estaciones contempla intervenciones urbanísticas que mejorarán los accesos peatonales y la conexión con otros medios de transporte. Agregó que, aunque el proyecto prevé adecuaciones en el entorno inmediato, la experiencia en otras líneas demuestra que posteriormente se suman municipios y otras entidades para fortalecer el desarrollo urbano de manera positiva.
En cuanto a posibles afectaciones a viviendas y comercios, explicó que existen estudios conceptuales preliminares; no obstante, las definiciones concretas se establecerán en la fase de diseño básico y de detalle.

El proyecto, que contempla una extensión de 6.6 kilómetros y seis estaciones en su primera etapa, tiene un costo estimado de 278 millones de dólares y se desarrollará bajo un modelo de concesión por 20 años para operación y mantenimiento, adicionales al período de construcción.
Aspiran a mejorar la movilidad
Livingston Carew, líder comunitario del corregimiento Arnulfo Arias Madrid, específicamente de la comunidad Roberto Durán, tercera etapa, conocida como Cerro Cocobolo, calificó el encuentro como “interesante” y destacó que el teleférico es una obra largamente esperada por la población.
Carew señaló que en su corregimiento se contemplan dos estaciones —Valle de Urracá y Mano de Piedra—, lo que representaría un beneficio directo para miles de residentes que diariamente enfrentan dificultades para trasladarse hacia sus lugares de trabajo o estudio.
El dirigente comunitario subrayó que el proyecto no solo debe verse como una solución de transporte, sino como una oportunidad para impulsar un desarrollo integral en la zona. Indicó que Arnulfo Arias Madrid ha sido señalado en distintos estudios sociales y de criminalidad como un sector con altos niveles de pobreza multidimensional, por lo que pidió al Gobierno central y a las autoridades locales articular esfuerzos conjuntos que permitan transformar la realidad social del área.
En materia de movilidad, explicó que actualmente muchos residentes deben realizar varios transbordos para conectar con la Línea 1 del Metro o con el sistema de Metrobús. Con el teleférico, afirmó, se reducirían los tiempos de traslado al permitir una conexión más directa hacia la vía Cincuentenario, mejorando el acceso al empleo y otros servicios.
Asimismo, resaltó que la geografía del distrito —caracterizada por lomas, escalinatas y alta densidad poblacional— hace que el proyecto cobre aún mayor relevancia. En su opinión, la obra podría facilitar el desplazamiento en zonas de difícil acceso y, a futuro, abrir oportunidades para el desarrollo de espacios culturales y comunitarios dentro del corregimiento.
Tras la realización del foro, el proceso continúa con la evaluación ambiental en Miambiente y el avance del proceso de licitación. La presentación de propuestas está prevista para el 26 de febrero, cuando los dos consorcios precalificados presenten sus ofertas.

