La creación de una mesa técnica entre el sector pesquero y el Gobierno marcó el punto de partida de una reciente reunión entre el presidente José Raúl Mulino y empresarios dedicados a la exportación de productos del mar.
La propuesta busca sentar a ambas partes a revisar las reglas que hoy rigen la actividad.
El espacio tendrá un plazo de 90 días para aterrizar una propuesta concreta: protocolos, planes piloto y una hoja de ruta que permita ordenar la gestión pesquera sin descuidar la sostenibilidad ni el empleo.
La industria, que en 2025 superó los 265 millones de dólares en exportaciones, apuesta por ganar terreno en los mercados internacionales, mientras se ajustan los controles sobre el uso de los recursos marinos.

La petición
En la reunión, los empresarios insistieron en la necesidad de equilibrar la regulación con el desarrollo del sector. Mulino, acompañado de parte de su equipo económico y ambiental, escuchó los planteamientos.
Entre los puntos expuestos destaca el plan “Panamá Azul Verificable”, que propone, entre otras medidas, que cada institución designe enlaces técnicos con capacidad de decisión y que se habilite un “data room” con información clave del sector: flota, monitoreo satelital, capturas, exportaciones y sanciones.
El fondo
El planteamiento también incluye la creación de un fondo para modernizar la actividad pesquera y de un sistema propio de medición, reporte y verificación (MRV), construido con base científica y con datos abiertos auditables.
Con estos cambios, el sector espera resultados rápidos: más empleo, mayor inversión y una regulación que no solo ordene la actividad, sino que también permita a Panamá posicionarse como un actor relevante en pesca y acuicultura sostenible en la región.
Además de Mulino, en el encuentro participó el ministro de Comercio, Julio Moltó.


