La entrada de la barriada cambió: luces, juegos mecánicos y música estridente ahora reciben a quienes llegan a Villa Lucre. La instalación temporal de un parque de diversiones en el acceso al residencial, paralelo a la vía José Domingo Díaz —una de las más transitadas del sector— transformó el paisaje de la zona.
Lo que prometía ser un espacio de diversión, paseo y entretenimiento familiar terminó generando un escenario de caos para los residentes, quienes denuncian congestionamientos vehiculares, uso indebido de estacionamientos y serias afectaciones a la movilidad, especialmente durante los fines de semana.
Ante las quejas de los vecinos, la Alcaldía de San Miguelito confirmó el pasado 3 de marzo que citará y sancionará a los organizadores del evento “Play Ride Park”, realizado el 26 de febrero, tras el caos vehicular y los daños reportados en el sector.
Mientras tanto, el parque sigue operando (con todo el movimiento que esto genera) y los residentes aseguran estar al borde del hartazgo.
En un recorrido realizado por La Prensa, los moradores informaron que los fines de semana el caos se incrementa. Se congestionan las calles internas de la comunidad, se bloquean los accesos, se colapsan los alrededores de la rotonda principal y se saturan los estacionamientos de la plaza comercial del sector.
Una de las afectadas es María Barrios, vendedora de lotería con más de 12 años de mantener su puesto en la plaza comercial. La comerciante explicó que durante los días de mayor afluencia debe cerrar antes de su horario habitual para evitar complicaciones con el tráfico.
“Yo normalmente cierro a las 7:00 p.m., pero cuando hay mucha actividad me estoy yendo desde las 6:00 p.m. para evitar el tranque”, comentó.
Señaló que el fin de semana previo al inicio del año escolar la plaza estuvo “completamente llena” y que, ante la cantidad de personas y vehículos, opta por recoger su mercancía y retirarse temprano.
Aunque considera que todos necesitan trabajar —tanto los organizadores del parque como los comerciantes y taxistas—, opina que el tema debe analizarse mejor. “Tendrían que sentarse y ver los pros y los contras, y qué se puede mejorar”, indicó.
Por su parte, Lourdes Poveda, residente en Campo Limberg, manifestó que el tráfico vehicular se agrava debido a que el área ya presenta problemas de circulación por su diseño.
“De por sí, la rotonda ocasiona tranque. Cuando hay estas actividades en el parque, es mucho más problemático”, explicó. Recordó que el año pasado tuvo que bajarse del auto y caminar porque no podía circular debido al congestionamiento.
Poveda considera que, si se van a autorizar este tipo de eventos, deben coordinarse adecuadamente y definirse claramente las actividades permitidas. “Una cosa es el parque y otra es añadir otras actividades que generen más tráfico. Todo debe analizarse para una sana convivencia”, sostuvo.
Impacto en comercios
Mario, residente de El Crisol, señaló que uno de los principales problemas es el uso de estacionamientos privados por parte de quienes visitan el parque.
“El parque debe tener su propio estacionamiento. Si utiliza estacionamientos ajenos, ahí empiezan los problemas”, afirmó. Según explicó, esto dificulta que los clientes habituales puedan acceder a supermercados y otros negocios del área.
En su opinión, si el evento se mantiene en el futuro, debe regularizarse mejor para evitar que se repitan las mismas situaciones.
Llamado a reubicar la actividad
Néstor Williams, también residente de El Crisol, indicó que el tráfico afecta no solo a Villa Lucre, sino también a comunidades cercanas.
“Los domingos el congestionamiento es fuerte. Uno quiere ir a otro lugar y el tráfico está sumamente complicado”, expresó. Aunque reconoce que muchas personas dependen económicamente del parque, considera que debería buscarse un espacio más adecuado que no impacte una zona residencial y comercial con calles estrechas.
Otra residente, que pidió reserva de su nombre, indicó que tiene 23 años viviendo en el área y calificó la situación como “horrible” debido a las largas filas de vehículos, especialmente desde los viernes. “Es un descontrol total”, afirmó, y opinó que el permiso otorgado debería revisarse.
Debate sobre futuros permisos
El tema ha sido objeto de discusión entre los residentes, quienes plantean que, si la actividad continúa el próximo año, debe hacerse bajo mayores controles, con planificación vial y medidas que mitiguen el impacto en la comunidad.
El representante del corregimiento José Domingo Espinar, Villa Lucre—, Guillermo García Rivas, manifestó que para el próximo año se analizará si se otorga el visto bueno que emite la Junta Comunal para el parque, siempre que se contemple un acceso directo desde la vía Tocumen hacia sus instalaciones, con el objetivo de evitar el colapso vehicular en Villa Lucre durante los fines de semana.
García aclaró que la actividad de la semana pasada no contaba con los permisos correspondientes. “No podemos dejar pasar esta situación que se dio en Villa Lucre el jueves 26 de febrero en el Play Land Park de Villa Lucre, al cual le cambiaron el nombre ese día a Play Ride Park. Ambas actividades afectaron la paz y la tranquilidad de los vecinos y no podemos permitir que se sigan repitiendo en los próximos años”, indicó.
Mientras algunos reconocen el aporte económico y recreativo del parque, otros insisten en que la movilidad y la tranquilidad de las zonas residenciales deben ser prioridad.
La discusión ahora se centra en si las autoridades renovarán el permiso y bajo qué condiciones, en busca de un equilibrio entre entretenimiento, actividad comercial y calidad de vida para los residentes.

